¿Cómo hemos podido llegar hasta esta situación…?

Hace treinta y dos años, la ciudadanía asustada, salía a la calle para condenar el golpe de estado que el teniente coronel Antonio Tejero Molina junto con un grupo de guardias civiles, y varios capitanes generales, entre ellos el de Valencia, Jaime Milanos del Bosch que fue el único que se atrevió a sacar los tanques a la calle y a declarar el “estado de guerra”, y para defender las Constitución que apenas tenía tres años de historia.

Treinta y dos años más tarde, la ciudadanía, esta vez indignada, ha salido a la calle para condenar el golpe de estado financiero que se está pagando con recortes, ajustes y sufrimientos de los que menos culpas tienen, y para protestar, pacíficamente, contra la corrupción que afecta a numerosas instituciones del Estado y contra los políticos corruptos que han puesto el sistema al borde del colapso, hasta el punto que hace falta una auténtica y rápida catarsis.

De esta forma, decenas de miles de ciudadanos de todas las tendencias políticas (solo en Madrid la policía nacional reconoce que fueron 100.000 los que se manifestaron ) inundaron las calles de 16 ciudades españolas para protestar contra la corrupción, contra la privatización de la sanidad, y la educación, contra la política de ajustes del Gobierno, contra los privilegios de la Banca, contra el engaño de las preferentes que afectan a un millón de españoles estafados, contra los desahucios, contra un estado de cosas que ha empobrecido a los españoles y han situado a millones de ellos en el umbral de la pobreza (uno de cada cinco españoles se encuentra en esta dramática situación), o en la angustiosa situación de que lleguen con muchas dificultades a final de mes (13 por ciento de la población) o que pertenezcan a esos dos millones de familias que tienen a todos sus miembros en paro, o que para comer están a las en las puertas de los comedores sociales de Cáritas, de la Cruz Roja, o del Banco de Alimentos.

¿Qué ha pasado en este país en estos treinta y dos años, para que los últimos gobiernos lo hayan hecho tan mal, que algunos ya quieran abrir un periodo constituyente, sin ni siquiera pasar por el trámite previo, de una reforma de la Constitución, la que ha proporcionado a los españoles, el mayor periodo de paz, estabilidad y prosperidad, de los últimos siglos? ¿Cómo se ha podido llegar a esta situación?

¿Cómo es posible que los políticos, la clase política siga siendo desde hace bastante tiempo, el tercer problema que más le preocupa al país después de la crisis económica y el paro, y que los políticos no hayan reaccionado con medidas radicales que sirvan para que la ciudadanía vuelva a creer en ellos?

¿Cómo es que el partido que ahora está en el poder, y que tiene en estos momentos, la principal responsabilidad ante los ciudadanos, para que las gentes empiecen a creer en el sistema, mienta todos los días, sin explicarnos el gran escándalo de la pareja Bárcenas-Álvaro Lapuerta, las cuentas suizas y los sobresueldos en negro, los documentos desaparecidos y el misterio de lo que está en poder de los notarios? ¿En qué país estamos que todos los partidos utilizan a detectives privados para espiarse unos a otros y, entrar en esa guerra inútil, del “tú más”?

¿Qué es lo que ha ocurrido para que la sospeche de la corrupción haya llegado hasta las mismas puertas de la Casa Real?

Hace 32 años la ciudadanía, esperanzada, ensayaba la alternancia en el poder. Ahora, la ciudadanía, indignada, ha empezado a dudar de todo…Y eso, traerá graves e imprevisibles consecuencias.