Señora Botella: No estamos para Juegos

La Alcaldesa de Madrid  Ana Botella, acompañada de los Presidentes del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco,  y del Consejo Superior de Deportes (CSD),  Miguel Cardenal , ha presentado oficialmente, este lunes en la ciudad suiza de Lausana , el dossier completo de lo que es la candidatura  de Madrid 2020,  para albergar los  Juegos Olímpicos que se celebraran dentro de siete años. La candidatura de Madrid compite con la de Tokio (Japón) y Estambul (Turquía).

De este modo,  la Alcaldesa madrileña se suma al proyecto iniciado por el exalcalde Alberto Ruiz Gallardón empeñado en concurrir, por tercera vez, a la concesión de unos Juegos Olímpicos para la capital española, basándose en que a la tercera va la vencida y, sobre todo, apoyándose en el pálpito que el regidor madrileño tenía, y me imagino que seguirá teniendo,  de que esta vez, sí, que esta vez, Madrid puede ser la sede de los Juegos Olímpicos de 2020, entre otras razones porque no ha desparecido lo que él llama el “espíritu olímpico” de los madrileños.

¿Qué significa ese “espíritu olímpico” frente a los seis millones de millones de parados, casi dos millones de familias sin ningún tipo de ingresos y con todos sus miembros en paro, y una deuda del Ayuntamiento madrileño de más de siete mil millones de euros, una cifra que es casi la suma del endeudamiento de la totalidad de las capitales españolas?

¿Qué supone esa “intuición” que tenía el exalcalde, y a la que parece haberse sumado su sucesora en el cargo,  convencidos todos  de que esta vez, como las anteriores, si, que esta vez los miembros del Comité Olímpico Internacional se decidirán por la capital española frente a Estambul o Tokio, obviando  la dramática situación que están viviendo millones de madrileños que, como último recurso, tienen que acogerse a los servicios sociales de Caritas, desbordados por lo que dicen que es la situación más dramática que están viviendo en los últimos treinta años?

Efectivamente, como viene sosteniendo  UPyD, no estamos para juegos y no es excusa intentar vender unos juegos ‘low cost’, austeros, para convencer a una población de esa gran gesta olímpica que podemos conseguir, cuando la principal preocupación de esa población, de esos ciudadanos, es el paro, el deterioro económico familiar que están sufriendo y la deuda de un Ayuntamiento que tendrán que terminar pagándola sus nietos.

Porque, además, no es verdad, que todo sea ‘low cost’, como dice ahora, Ana Botella y que todas las infraestructuras estén ya realizadas, Según David Ortega, portavoz municipal de UPyD, que ya ha denunciado que los gastos de personal han aumentado un 37 por ciento respecto a lo presupuestado del pasado año, mientras se recorta en dependencia,  en ayuda a domicilio, en la recogida de basuras, en bibliotecas municipales, el Consistorio sigue siendo demasiado generoso en lo superfluo.  Y los Juegos, aunque gran parte los paguen los patrocinadores, costaran, y mucho.

El  Comité Olímpico Internacional ha dejado claro en un dictamen, que de las 36 instalaciones deportivas necesarias, sólo 22 están acabadas, mientras que cuatro requieren obras de importancia y diez quedan por hacer desde cero. El 38% de las instalaciones requieren de fuertes inversiones, dice Ortega, que pone como ejemplo el Centro Acuático, al que el Consistorio debe destinar 48,7millones tras gastar más de 84 millones. Sólamente la célebre Caja Mágica, costó para los frustrados anteriores juegos, trescientos millones de euros, -el doble de lo presupuestado-, calculen a cuento puede ascender ese pequeño veinte por ciento que, según el Ayuntamiento  queda por construir…

Definitivamente,  no estamos para Juegos, Señora Botella.