El misterioso y mal año en el que hemos entrado

Entre el para muchos, fatídico numero13, la crisis económica que parece no tener fin y, el miedo de los numerólogos, porque 2013 es el primer año desde 1987 que no tendrá dos dígitos iguales, aparte de que 20 y 13 sumen 33, un “número maestro cargado de implicaciones”, hemos entrado en un Nuevo Año con los peores augurios y, casi en el mismo momento, en que Estados Unidos se alejaba del “precipicio fiscal” que preveía unos recortes de 600.000 dólares si no había acuerdo de última hora entre demócratas y republicanos, con lo cual aumentaba las posibilidades de entrar en recesión, con las consiguientes repercusiones en Europa y España.

Cualquiera podría pensar, que seis años después de la crisis financiera, lo peor ya debería haber pasado, y la economía debería volver a tener un periodo de crecimiento galopante. Pero, nada más lejos de la realidad ya que  -según el exhaustivo análisis que acaba de hacer el semanario “The Economist” en su monográfico sobre “El mundo en 2013″, cuya versión española publica el semanario “Tiempo” -hay muchas regiones de nuestro planeta que parecen haberse abonado a una “Estaninflacion” (estancamiento con inflación) a la japonesa.

El principal ejemplo es Europa. En 2013 el PIB de la Eurozona se incrementará menos del 0,5 por ciento, Francia y Alemania apenas crecerán, Grecia entrará en su sexto año seguido de recesión, las economías de España y Portugal, se contraerán, por cuarta vez en cinco años. El resultado es que aumentará la indignación ciudadana con los líderes políticos, lo que se traducirá en estallidos de descontento popular.

Es decir, que acabamos de entrar en un nuevo año de recesión económica, a pesar de que el presidente del Gobierno Mariano Rajoy, en su balance de fin de año, ha hecho un pronóstico optimista de la evolución de nuestra economía, al afirmar que 2013 será un año “muy duro”, pero que hay confianza en que la economía española puede mejorar a partir del segundo semestre, gracias a la “corrección del rumbo” y a los “sacrificios” que están asumiendo los españoles. Durante el balance de su primer año de Gobierno en el Palacio de la Moncloa, Rajoy afirmó que es preciso “no engañarse ni engañar” a los españoles, por lo que aseguró que la economía seguirá en “recesión” durante “algún tiempo”, aunque se mostró confiado en que comenzará a mejorar, a partir de la segunda mitad del próximo año, algo con lo que están en desacuerdo todos los analistas que aseguran que este año será el año en que se superarán, con creces, los seis millones de desempleados, aunque es posible que mejoren las cifras corregidas de déficit que han terminado el pasado 2012 por encima del nueve por ciento, debido al rescate bancario de más de 40.000 millones de euros.

El año 2013 como ha anunciado Rajoy será un año “muy duro” para todos los colectivos sociales, especialmente para pensionistas, parados de larga duración, y funcionarios públicos, ya que según ha informado la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su último informe, España está aplicando una política de devaluación interna, ganando competitividad mediante rebajas salariales, sin que se traslade esa misma contención en los precios, la otra vía para ser más competitivos. Esa política se va acentuar durante todo el año, por lo que va a ser difícil que se cumplan los pronósticos del ministro de Economía y Competencia, Luis de Guindos, en el sentido de que en el último trimestre del año habrá crecimiento y se creará empleo.

“El primer trimestre y el segundo trimestre, aún siendo negativos, van a ser menos negativos que el cuarto trimestre del año pasado y esperamos que ya el tercer trimestre de este año ya tengamos tasas de crecimiento positivas”, sostiene Guindos. El ministro defiende que “se están poniendo las bases para que en el cuarto trimestre de este año se empiecen a tener tasas de crecimiento positivas de empleo”, dando a entender que se crecerá por encima del dos por ciento, algo que viendo el panorama actual parece un sueño.