Rajoy agradecido a Silvio Berlusconi

La decisión del presidente italiano Mario Monti de presentar su dimisión, tras la aprobación de los Presupuestos del Estado para el año que viene, al no contar con la mayoría parlamentaria para hacer frente a la grave situación económica, por la decisión de Berlusconi de retirarle su apoyo para volver a presentarse a las elecciones generales de la próxima primavera, ha estallado como una bomba de racimo en Europa, donde se teme que una vuelta del “Cavaliere” al poder, suponga un grave contratiempo para el futuro del euro.

Solamente con el anuncio del secretario del PDL (Partido de la Libertad), Angelino Alfaro, de que se le retiraba la confianza a Monti porque Italia tiene “más parados, más deudas, más presión fiscal y menos poder adquisitivo”, que cuando gobernaba Berlusconi, subía la prima de riesgo (de 300 a 323 al tiempo que el bono a diez años pasa del 4,39 % al 4,53%) una subida que se acentuará este lunes, cuando abran los mercados y empiece a valorarse cuál es el futuro de Italia si el “Bunga, Bunga”, gana las elecciones generales esta primavera, algo que es posible.

La vuelta de Berlusconi supone la desaparición de los “Papamontis” (contracción del griego Papademo, que desplazó a Papandreu del poder y Monti que substituyó al primer ministro italiano), los tecnócratas designados por Bruselas, la agudización de la crisis italiana, una vez que, igual que España, se había conseguido estabilizar la prima de riesgo, una amenaza grave para el futuro del euro y, sobre todo, una radicalización de las relaciones entre Italia y Alemania, dada la agresividad que, desde su dimisión, ha mostrado Berlusconi hacia la canciller Merkel.

Lo último, después de que el periódico “Il Messagero”, propiedad de su hermano, publicase varias portadas sobre ella, levantando la mano con el saludo nazi y despidiéndola del Mundial de Fútbol cuando Italia ganó a Alemana (“Adiós culona”), ocurrió el pasado mes de septiembre, cuando trascendió a la prensa una conversación telefónica del Cavaliere con un editor de prensa en la que le llamaba “culo grasiento infollable”.

El insulto, difundido por los medios italianos, fue grabado el 13 de julio durante una investigación sobre un presunto caso de chantaje a Berlusconi. Surgió en la misma charla pinchada en la que éste, dolido por las críticas, calificó a Italia de «país de mierda» que le daba «ganas de vomitar». Su interlocutor, Valter Lavitola, implicado en el caso, está relacionado con la trama que reclutaba prostitutas para las fiestas sexuales conocidas como Bunga-Bunga, en Villa Certosa la residencia presidencial de verano de Cerdeña.

El polémico y machista insulto a la canciller Angela Merkel no pasó desapercibido para la prensa alemana, desde el sensacionalista “Bild Zeitung” que, asombrado, se preguntaba “¿Ha hecho Berlusconi chistes malos sobre Merkel? “, hasta “Die Welt”, que creía prudente, que si la frase fuera cierta, “sería una frase de tal vulgaridad que no podría ser puesta por escrito ni en alemán ni en italiano”. Al final fue puesta en alemán, italiano, inglés, francés, danés, noruego, ruso, español … a pesar de que Berlusconi le pidió al presidente de la Reppublica, Napolitano, que prohibiera a los medios italianos hablar del tema.

Hasta ahora, gracias a la habilidad de Monti, Italia había desaparecido de la escena de peligro, mientras todo el interés de los mercados y los analistas, se centraba en España. Ahora, probablemente, Rajoy tendrá que agradecer a Berlusconi, que el foco del interés de los mercados se centre en Italia y no en España que parece, cubierta ya su financiación de todo el año, que sigue pensando en el rescate pero sólo a medio plazo.