La “reaparición” de Felipe y de Aznar

Han vuelto los dos el mismo día y, casi a la misma hora. Se despreciaban mutuamente pero, como los viejos toreros han reaparecidos juntos, aunque en distintas plazas. Uno, Popular, José María Aznar, presidente del Gobierno durante ocho años (1996-2004) en el diario “El Mundo” en una larga entrevista con Victoria Prego. El otro, Socialista, Felipe González, presidente del Gobierno durante catorce años (1982-1996), en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Madrid, en el homenaje que le daban sus compañeros de partido, con motivo del treinta aniversario, este domingo, de la formación del primer gobierno socialista después de la guerra civil.

Uno, Aznar, en el silencio de su casa, en Montealinas en las afueras de Madrid. El otro, en pleno Paseo de la Castellana, rodeado de cuarenta de sus exministros y de miles de militantes y simpatizantes. Los dos, admirados y odiados al mismo tiempo, han reaparecido en uno de los peores momentos de la historia de España, un periodo en el que, incluso, la propia transición y el cambio político, ni siquiera empiezan a ser valorados por las nuevas generaciones.

Y con una desconfianza total, tanto en el partido en el poder, como en el partido de la oposición, según revela el último sondeo que el periódico “El País” publica este domingo. Si el 71 por ciento de la población española desaprueba al presidente Mariano Rajoy, y un 87%, valora negativamente la situación política. No son mejores los datos para el principal partido de la oposición, porque la valoración de Alfredo Pérez Rubalcaba es, mucho peor que la de Rajoy. Hasta un 81 por ciento de sus votantes desconfían de él. El PSOE, en cuanto a su nivel de voto, está en la cifra más baja de toda su historia, un 22, 7 por ciento, seis puntos menos que en las elecciones generales de hace un año, y el PP en un 31,3% con una pérdida de más de trece puntos respecto al mes de noviembre de 2011.

Es, en ese contexto, en el que se han producido la “reaparición” de los dos líderes políticos, que como no podía ser menos, han manifestado su preocupación por el desgaste y el desprecio que gran parte de la ciudadanía siente por la clase política y por la ausencia de liderazgos. Aunque, cada uno de ellos, propone cosas distintas y tienen formulas diferentes. Uno, Felipe González cree que la solución pasa por centrar al partido socialista, y recuperar esa “vocación de mayoría” que ha perdido, y hacerlo “mirando a la sociedad, no de manera sectaria, sino con espíritu de consenso y capacidad de diálogo”, Por el contrario, la formula de Pérez Rubalcaba, preocupado por los movimientos sociales y por las reacciones en las redes sociales, es el “radicalismo reformista”, algo nuevo del que ha empezado a hablar por primera vez, sin que se sepa exactamente, como es ese tipo de reformismo, definido, simplemente, como “anticapitalista”. (¿)

El otro, José María, Aznar cree que “vivimos en uno de los momentos más desalentadores de toda la historia de la Transición y, por primera vez los políticos se han convertido en un problema grave para el país. Hoy la política no es atractiva para la gente capaz. No existen interlocutores para recuperar el consenso”

Y los dos, están dispuestos a echar una mano. Aznar:”Estoy muy decidido a promover lo que creo que se debe hacer.  González:”Mientras aguante el cuerpo, contad conmigo”.

Y la frase redonda de González “Agradezco a los que me votaban, incluso cuando yo estaba harto de mi mismo”.

1 comentario
  1. Alberto Amézaga says:

    Gracias por este original articulo, apabullantemente interesante.

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