Oriol Junqueras se come a Mas

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) sin estar todavía en el Gobierno catalán que pueda formar Convergencia i Unió, algo que ha rechazado radicalmente desde el mismo domingo, y sin firmar aún un compromiso con Artur Mas hasta que no aclare su calendario sobre un posible referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña, ha dado ya su primer paso y le ha impuesto a quien en estos momentos es, todavía, el presidente de la Generalitat en funciones, su calendario propio.

Según la secretaria de ERC Marta Rovira, el calendario con el que trabaja su formación es celebrar el referéndum de autodeterminación en septiembre del año que viene. “La hoja de ruta que nosotros tenemos fijada dice que en septiembre de 2013 tenemos las manos libres para acogernos al ordenamiento internacional y convocar un referéndum”, ha concretado la dirigente republicana, que se supone que tiene todas las bendiciones del partido para fijar una fecha que Mas, y Convergencia i Unió, no han querido precisar, refugiándose ambos en que la consulta se celebraría a lo largo de la legislatura.

De esta forma, Esquerra, cuya estrategia a medio y largo plazo es fagocitar a CiU, ha tomado la iniciativa que empezó a tener Artur Mas al anunciar que no habría consulta al pueblo catalán si Esquerra se negaba a entrar en el Gobierno con Convergencia, algo que el máximo responsable de Esquerra, Oriol Junqueras, se negó el miércoles en un almuerzo con Mas. A cambio, con habilidad, el dirigente de Esquerra le ha dado la vuelta a la propuesta y ha contraatacado prometiendo apoyo de su grupo (21 diputados) a Convergencia (50 diputados), si existe un compromiso previo de celebrar el referéndum de autodeterminación, al que le ha puesto fecha concreta, para humillación de Mas.

Esquerra se apoya en que el Parlamento catalán ya aprobó en el mes de noviembre, al final del debate sobre política general, con sus votos, con los de Convergencia, los de ICV-EUIA, Joan Laporta y el disidente del PSC, Ernest Maragall, una moción exigiendo la consulta, que sigue dividiendo a Cataluña y que ha sido, junto con la independencia, el principal argumento de las pasadas elecciones en las que Mas y su partido, Convergencia, han sufrido un duro castigo, aunque hayan subido las fuerzas políticas que apoyan el independentismo y la escisión de Cataluña de España.

Si hay acuerdo entre Convergencia y Esquerra (es la única salida que le queda a Mas para salvar los muebles, y evitar que otro dirigente, que no esté quemado, se haga cargo del partido e intente otras alianzas o pactos), esa será la gran preocupación de las fuerzas económicas y los poderes fácticos, algunos de los cuales le han venido apoyando; gana Esquerra, que tendrá al presidente atado y bien atado, después de exigir un cambio en la política económica de la Autonomía y en los ajustes, y se irá produciendo un desgaste progresivo del Gobierno con los independistas republicanos, fuera vigilante, y marcando la estrategia. Aparte de que introduce la división en Convergencia por las reticencias de Unió a seguir a Esquerra.

El retrato del máximo dirigente de Esquerra, Oriol Junqueras i Vies (Barcelona 1969), tiene poco que ver con los, hasta ahora, responsables de la formación independentista y republicana, Carod Rovira o Joan Puigcercós. Junqueras lleva en el partido solo año y medio, fue eurodiputado por ERC como independiente, es un político poco convencional, o como él mismo reconoce “distinto”, puesto que suele rehuir de las trifulcas típicas de la política y procura usar un lenguaje más próximo a los ciudadanos, tiene un carácter dialogante y una actitud transversal de la política.

Licenciado en Historia Moderna y Contemporánea y doctor en Historia del Pensamiento Económico por la Universidad Autónoma de Barcelona, el cabeza de lista por Barcelona de ERC es profesor de esta misma universidad, y resulta ser precisamente su carácter de docente y su particular forma de entender la política lo que le han permitido sumar amplios apoyos en el espacio independentista. Y hacerse con el poder del partido hace año y medio.

Desde hoy ha empezado a comerse a Mas.