Artur Mas, al borde del ridículo

Si las encuestas publicadas este fin de semana (La Vanguardia, El País y El Mundo ) se confirman, en las elecciones del próximo domingo 25 de noviembre, Artur Mas, presidente de la Generalitat catalana, no solo no está al borde de la mayoría absoluta que viene reclamando desde que subió al carro de la Diada del pasado 11 de septiembre, sino que se ha situado al borde del ridículo.

Esa es la lectura que habría que hacer de los sondeos hechos públicos este domingo, en los que Convergencia i Unió repite los mismos resultados que en las autonómicas del 2010, 62 diputados (La Vanguardia, de Barcelona, y diario El País ) e, incluso pueden perder, con un porcentaje menor de votos, dos escaños (diario El Mundo).

Y eso en plena campaña electoral en la que, todavía, no se ha medido el efecto que pueda producir en el electorado las denuncias del periódico El Mundo, basadas en un borrador de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía, según la cual tanto el actual presidente de la Generalitat Artur Mas, como el expresidente Jordi Pujol tendrían cuentas secretas en Suiza y Liechtenstein, fruto de comisiones impuestas, sobre todo, a constructoras que han trabajado en Cataluña.

El caso Liechtenstein se destapo hace años cuando se descubrió una cuenta a nombre del padre de Artur Mas en la que aparecía su hijo e incluso fotocopia de su carnet de identidad. En el caso de Pujol, siempre según la información de El Mundo sobre la que el Ministerio del Interior ha abierto una investigación, se habrían descubierto 137 millones de euros en Ginebra y ocho sociedades que operan a través del banco privado Lombar Odier. En ambos casos, tanto Mas como Pujol, presentan este lunes una querella criminal por injurias contra el periódico que dirige Pedro J. Ramírez.

Estas informaciones han cambiado radicalmente el tono de la campaña, hasta el punto que tanto el Partido Popular como el PSC están pidiendo explicaciones a Mas sobre sus cuentas corrientes dentro y fuera de España. Hasta ahora salvo un solo anónimo –entregado a la UDEF en el que se especifica los porcentajes de las comisiones y que ha sido aportado al Juzgado de Barcelona que investiga el Caso Palau–, no se conocen más denuncias, aunque fuentes del periódico madrileño sostienen lo contrario y que algunas empresas habrían aportados mas datos y ser habrían efectuados algunos interrogatorios por parte de la citada Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal.

Se ignora si el tema de las comisiones puede hacer cambiar el signo de las últimas encuestas que demuestran que Mas se ha equivocado disolviendo anticipadamente para convocar el referéndum de independencia, y que los únicos beneficiados de la convocatoria son los de Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC), que parece recuperarse del desastre político del tripartito, al colocarse entre cuatro y ocho diputados por encima de las resultados del 2010. El gran perjudicado seria el PSC que puede perder hasta diez diputados (El País) o siete (El Mundo). El PP mantendría sus resultados o ganaría un diputado y uno de los grandes triunfadores de la jornada, seria Ciutadans, que duplicaría sus resultados de hace dos años ya que se podría colocar en el Parlamento con seis diputados. Aumenta, eso sí, el frente soberanista que pasaría de 73 a 82 diputados,frente al constitucionalista que perdería 7, de 50, a 43 diputados-.

Todo una hazaña para Más y su estrategia de refugiarse en el referéndum de independencia para ocultar toda una forma de administrar la crisis de una Autonomía en quiebra y que tiene que ser rescatada por el Estado del que se quiere separar.