La milonga de los brotes verdes

Mientras desde Estados Unidos el presidente Barack Obama pedía a Europa que no permitiese que, debido a la crisis económica “España se derrumbase”, una ministra del Gobierno del país que tanto preocupa al presidente de Usa, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en un acto oficial de su Ministerio, anunciaba este lunes, a bombo y platillo, que veía señales esperanzadoras en la economía española y que estábamos saliendo de la crisis Es decir que veía brotes verdes, esos que siempre veía el expresidente Zapatero y que tanto criticaron los populares. Una auténtica milonga.

“Estamos viendo ya – decía entusiasmada – señales esperanzadoras en un entorno de una crisis económica muy dura. Y no me refiero a un optimismo vacío sino al relato de la realidad. Porque eso es lo que ocurre cuando un trabajador apuesta por el autoempleo”. El autoempleo, a que se refería la ministra, es el último recurso que tiene el trabajador en paro que, ante la falta de un puesto de trabajo, hace lo que puede y generalmente se mete en la economía sumergida, para intentar ganarse de alguna forma la vida, sin que eso suponga como insinúa la señora Báñez, la gran solución para terminar con el paro en nuestro país, simplemente porque, según ella, está aumentando el numero de Autónomos.

Este martes, un compañero suyo del PP, el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, tan asombrado como cualquier ciudadano de los pronósticos tan favorables de nuestro inmediato futuro, ha asegurado que este país esta tocando fondo y que, en todo caso, hay que esperar que en el 2013 las cosas no es que vayan bien, sino que vayan menos mal: “Hay indicadores mejores y peores pero un país con un 25 por ciento de paro tiene una profunda crisis económica”.

En efecto, la ministra de Trabajo parece olvidarse (que ya es olvido), que setenta y dos horas antes de sus tan optimistas pronósticos, la EPA (Encuesta de Población Activa) reflejaba que, por primera vez en la historia de España, el índice de paro había llegado al 25,02 por ciento, con un aumento de 85.000 personas, hasta un total de 5.787.100 parados, lo que significa que uno de cada cuatro españoles en edad de trabajar no puede hacerlo, y que al Gobierno también le ha fallado la previsión de situar el paro en una tasa del 24,6 por ciento. La situación tiene tan poco que ver con el optimismo de la ministra que el Instituto Flores de Lemus de análisis económico, ha pronosticado para finales del año que viene un paro de 27,4 por ciento con una cifra total de 6,3 millones de desempleados.

Aunque los datos hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística frena en una décima el crecimiento negativo del PIB entre julio y septiembre, algo que se está celebrando como si fuese un cambio de tendencia, y en vez de un -0,4 por ciento hemos decrecido solo en un 0,3 por ciento, hay otros datos que definen los perfiles de la crisis como los que hacen un primer balance de la polémica subida del IVA. Ese primer balance indica que nunca el pequeño comercio ha estado peor, ya que ha sufrido la mayor caída de ventas desde que comenzó la crisis : casi un once por ciento. Casi dos años y medio de retroceso de ventas y retracción del consumo.

Se consume tan poco que como dato significativo hay que decir que solamente las familias que tienen un jubilado en casa han adelantado en consumo a los jóvenes entre 16 y 29 años en nivel de consumo. Todo eso sin contar con el creciente número de familias que entran en el umbral de la pobreza.

Visto este panorama, y contemplando todos los pronósticos de analistas de Bancos y de servicios de estudios, los brotes verdes, y el principio de la recuperación (van muy bien las exportaciones) no comenzarán a aparecer hasta terminado, por lo menos, 2013. Y, de la creación de empleo, nada de nada… por lo que habrá que decirle a la señora Báñez que se ponga las pilas.