¿Qué desayuna Cristóbal Montoro?

La pregunta que todos los disputados de la oposición se hacían la mañana de este martes, en el Parlamento, durante la presentación del proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el 2013 por el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, es qué había desayunado el señor Montoro. La revista satírica “Mongolia” iba más lejos y, en un tweet, pedía públicamente “lo mismo que se toma él”.

En su intervención parlamentaria, el ministro de Hacienda hacía tres afirmaciones que provocaban la sorpresa y la risa abierta en muchos de los escaños, cuando totalmente en serio y, después de afirmar que diría toda la verdad, aseguraba que los Prepuestos del Estado, los más austeros de la democracia, eran también, los presupuestos más sociales de la democracia: que este próximo año sería el final de la recesión económica en nuestro país y que, además, este año cumpliremos los objetivos de déficit marcados por la Unión Europea.

Igual que un día parecido al de este martes, en una sesión de control parlamentario, el pasado mes de julio, con el Congreso de los Diputados blindado por las fuerzas de orden público ante las protestas en la calle como ha ocurrido ahora en protesta por los Presupuestos del Estado, anunciaba que no había dinero ni para pagar a los funcionarios públicos, y provocaba la subida espectacular de la prima de riesgo (si no había dinero para pagar a los funcionarios, cómo iba a haber para pagar la Deuda), en el día de presentación de los Presupuestos ha hecho tres afirmaciones que no corresponden a la realidad, que no son apoyadas no por ningún experto ni por ningún organismo o servicio de estudios y que además, será casualidad, disparó de nuevo la prima de riesgo por encima de los 400 puntos.

No estamos ante los Presupuestos más sociales de la democracia, porque el aumento que sufre la partida dedicada a las pensiones (la más alta junto con los intereses de la Deuda) se debe a la incorporación de nuevos pensionistas; porque hay una reducción en la inversión en becas; porque hay una menor trasferencia de fondos a las Comunidades Autónomas que se dedican a servicios sociales y sanidad, porque se recorta la cooperación y porque hay una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores tanto por la congelación de salarios directos (empleados públicos), como por la reducción de salarios indirectos (educación, sanidad, servicios de dependencia) o salarios diferidos (pensiones).

No estamos, ni mucho menos en vísperas de que termine la recesión el año que viene, según todos los informes realizados por los servicios de estudios de los Bancos (BBVA, Caixa, Santander) como por la FUNCA, la Fundación de las Cajas de Ahorros o Intermoney, que prevén para 2013 una recesión económica entre el dos por ciento del PIB (la más pesimista Intermoney) al 1,5 por ciento (La Fundación de las Cajas de Ahorros). Todas estas previsiones triplican los cálculos del Gobierno con los que se han elaborado los Presupuestos.

Y, por último, no cumpliremos los objetivos (corregidos) de déficit, marcados por la Unión Europea ya que todos los expertos y analistas, ven difícil que se pueda cumplir el objetivo del 6,3% del PIB para el conjunto de las administraciones públicas en 2012 y prevé que se situará en el 6,9%, sin contar el impacto de las ayudas a la banca, que lo elevaría un punto más. Tampoco prevén que se pueda lograr el objetivo del 4,5% del PIB en 2013 y calculan que se situará en el 5,1%.

El Banco de España no descarta que el déficit público supere el objetivo marcado para este año (6,3 % del PIB), algo que, de producirse, cree que podría obligar a adoptar medidas adicionales que permitieran su cumplimiento. En cualquier caso, el Banco de España considera que la información disponible hasta el momento, muestra riesgos de desviación del déficit del conjunto de las administraciones públicas en 2012, sin incluir el posible impacto de las medidas de apoyo a las instituciones financieras que irán a engrosar por decisión europea la Deuda Pública ya que la ayuda financiera no irá directamente a los Bancos, como quería el Gobierno español, sino al Estado…

¿Qué habrá desayunado Cristóbal Montoro para meterse en este jardín?.