El inesperado mensaje del Rey

Por primera vez, en su reinado, el Rey Don Juan Carlos ha utilizado la vía de Internet para dirigirse al país, y hacer un llamamiento a la unidad, en plena ofensiva independentista en Cataluña, y en vísperas de la entrevista decisiva del presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la que le va a pedir el Pacto Fiscal, como primer paso hacia lo que los nacionalistas llaman la “soberanía fiscal”.

El mensaje Real, en forma de carta, publicada en la nueva web de la Casa Real, da cuenta de la gravedad de la situación por la que atraviesa el país, cuando más arrecian las presiones internacionales para que el Gobierno español pida el rescate, un rescate económico que según acaba de declarar el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, llevará consigo condiciones realmente duras y nuevos ajustes, y también, en unos momentos claves para la historia de España y Cataluña, dado el desafío que se ha lanzado desde la propia Generalitat y desde el partido gobernante, Convergencia i Unió, para lo que es una auténtica secesión, con un plan de incorporación de Cataluña a Europa, al margen de España. Según el Rey “estamos en un momento decisivo para el futuro de Europa y de España y para asegurar, o arruinar el bienestar, que tanto nos ha costado alcanzar.

El mensaje Real aunque no hace referencia directa a Cataluña y a los últimos acontecimientos políticos que se han producido en torno al debate sobre la independencia, y sobre su separación de España, sí parece estar inspirado claramente por la manifestación multitudinaria del pasado 11 de septiembre, origen de la actual ola independentista, y por las distintas declaraciones de los políticos catalanes. “Lo peor que podemos hacer -según el Jefe del Estado- es dividir fuerzas, alentar disensiones, perseguir quimeras, ahondar heridas”.

Esa “persecución de quimeras” es, probablemente lo que más ha indignado a los nacionalistas, que no han querido descalificar directamente al Rey, ni a su discurso del que dicen no sentirse aludidos, aunque aseguran, que ellos no defienden ningún tipo de quimera ya que, se ha afirmado desde la Generalitat, desde hace tiempo, y desde Cataluña se están planteando un montón de propuestas y soluciones que no son quimeras, como el Pacto Fiscal y diversos instrumentos de Estado, ya que ellos tienen el derecho a decidir su futuro.

Aunque a muchos ha sorprendido la Carta Real, por lo inesperada, por las cítricas que en los últimos meses ha recibido el Jefe del Estado, y porque ni siquiera el presidente del Gobierno, a estas alturas, se ha pronunciado públicamente, ni sobre la manifestación, origen del actual conflicto, ni sobre las sucesivas declaraciones a favor de la independencia catalana, el Rey, en todo caso, se ha limitado, a manifestarse claramente porque también es su obligación, sobre algo que forma parte de la esencia misma de la Constitución española, que es la unidad del territorio nacional. Una unidad, “en defensa del modelo democrático y social que entre todos hemos elegido” y, apelando además, a la Transición Democrática, al trabajo, al esfuerzo, al mérito, a la generosidad, al diálogo, al imperativo ético, al sacrificio de los intereses particulares en aras del interés general, a la renuncia a la verdad en exclusiva.

Esa apelación a la Transición y a sus valores, como puntos de referencia, se produce, además un día clave. Precisamente el día que ha desaparecido de la escena uno de los políticos que más hizo y luchó para que esa transición, y esa unidad entre los españoles, olvidando viejas divisiones y rencores, fuera posible. Me refiero a Santiago Carrillo Saiares que ha muerto en Madrid a la edad de 97 años.