El rescate para mediados de Septiembre (o antes)

España no tendrá más remedio que pedir el rescate porque no puede seguir financiándose con los elevados intereses que tiene que pagar por su deuda,  y que no parece que vayan a disminuir a lo largo de las próximas semanas  o meses, sobre todo ante la negativa este jueves del Presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, a comprar deuda pública en el mercado secundario, aunque habló de otro tipo de intervención y de medidas que serán estudiadas en  las próximas semanas.

Mientras en Alemania, el país que cerrándole todas las puertas más está presionando para que el Gobierno español pida el rescate, se especula con que ese recate “blando”, un rescate con características diferentes a los de Portugal, Irlanda y Grecia, pero con duros condicionamientos, se produzca  a mediados del mes de septiembre. En Madrid, el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dejado abierta cualquier posibilidad, aunque por primera vez no ha descartado la petición formal de rescate, como hizo  de forma airada la semana pasada la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz  de Santamaría o como ha hecho también  este viernes la secretaria general del Partido  Popular Dolores de Cospedal  al declarar a la cadena de televisión CNBC que España no necesita un rescate y que lo que lo que tiene que hacer el Banco Central Europeo es comprar deuda española , algo que, por el momento, parece descartado.

Veinticuatro horas después de que ante el primer ministro italiano, Mario Monti, se negase a contestar en varias ocasiones a la pregunta de los informadores sobre si haría caso al presidente del Banco Central Europeo y solicitaría la asistencia del llamado Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), Mariano Rajoy este viernes no ha negado esta posibilidad  y ha dejado la puerta abierta a un posible rescate con una frase de manual: “hare lo más conveniente para España y lo  que sea más adecuado para el interés de los españoles”. Rajoy estuvo negando hasta semanas antes de producirse, el rescate bancario -al que sique llamando ayuda en muy buenas condiciones para recapitalizar a las entidades financieras- que los bancos españoles necesitasen ningún tipo de rescate, palabra prohibida desde entonces en el lenguaje oficial del Gobierno.

En esta  segunda rueda de prensa en menos de veinticuatro horas, algo insólito en un Rajoy que huye de los periodistas y que se niega sistemáticamente a contestar a las preguntas de  los informadores, el presidente del Gobierno ha querido hacer un balance de final de curso, en el que con un discurso muy didáctico  y explicativo ha intentado convencer al país de algo que ya se sabe  y que  está sufriendo en sus propias carnes:  que no podemos financiarnos pagando los actuales intereses y que es difícil que nos presten dinero.

Un discurso nada esperanzador e ilusionante, en el que no ha  faltado su conocida máxima, repetida en varias ocasiones de forma machacona, de que no se puede gastar más de lo que se ingresa. Algo que  también se sabe, pero que su Gobierno no  ha respetado  ya que  este semestre, según los datos hechos públicos por la Contabilidad Nacional, el Estado se ha gastado el doble de lo que ha ingresado, con lo cual será muy difícil que se puedan cumplir este año, a pesar de todos los ajustes, los objetivos corregidos de déficit.

Si el jueves Draghi  puso la pelota en el tejado del presidente del Gobierno español al forzarle a pedir el rescate, este viernes el presidente del Gobierno le ha devuelto la pelota para colocársela en su tejado,  argumentando que antes de tomar cualquier decisión tiene que conocer las medidas a las que se refirió en su rueda de prensa y que dijo que se estudiarían en las próximas semanas.

Lo malo es que Draghi tiene tiempo y Rajoy no. Su tiempo termina en Octubre cuando España  tenga que hacer frente al vencimiento de bonos y letras por valor de 29.420 millones de euros. De ahí que en Alemania se le haya puesto fecha al rescate: mediados del mes de septiembre… Pero puede ser también antes.

1 comentario
  1. Antonio Breton says:

    La linea de la libertad esta irremediablemente ligada a la de la seguridad.
    Estoy tan sumamente harto de la lentitud de la justicia que casi estoy a favor de legislar en caliente, pues de lo contrario no haremos nada o será tarde. Pero, en fin, un poco de equilibrio no vendría nada mal. Un poco más lento en este asunto y más rápido con casos de las Cajas, Eres, Urdangarines, Malayas …

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