España tiene todas las de perder

Por primera vez el presidente del Gobierno español Mariano Rajoy acude este jueves y viernes al Consejo Europeo que se celebra en Bruselas, con el apoyo de toda la oposición, especialmente con el apoyo del partido socialista expresado por su secretario general Pérez Rubalcaba, en la sesión de control del Parlamento en la que se le ha dado carta blanca al presidente español para que defienda lo mejor posible los intereses españoles en unos momentos críticos de la economía nacional, amenazada de una posible intervención, con una prima de riesgo que hace imposible la financiación y pendiente de un rescate bancario que va a suponer el control absoluto de todos nuestros bancos y cajas de Ahorros por parte del Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, que se harán cargo de todo lo concerniente al sistema financiero y a su funcionamiento.

Por lo pronto, Rajoy acude a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno en una posición de extrema debilidad después de que el Eurogrupo, tal como era previsible por las presiones de Alemania, haya decidido que la ayuda de hasta un total de 100.000 millones de euros como máximo, no llegara directamente a los Bancos, como ha intentado el Gobierno español, a pesar de que el tema estaba perdido de antemano, sino que tendrá que ir al Estado que será el garante de que ese dinero se va a devolver. Es decir que responderemos todos los ciudadanos.

El Eurogrupo ha reiterado que el Estado será el responsable del rescate, descartando así una recapitalización directa como venía pidiendo insistetemente España para que la ayuda no compute como deuda.”El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), actuando como agente del Gobierno español, recibirá los fondos y los canalizará a las entidades afectadas”, es la decisión que los Ministros del euro grupo han hecho pública la víspera de la Cumbre, cerrando de este modo cualquier posibilidad de negociación.

Una negociación que puede empeorar si no se eliminan determinados privilegios del Fondo Mede de donde se recibirá la ayuda y que complican los problemas de la deuda soberana, dada la desconfianza de los inversores hacia ese Fondo, prioritario a la hora de cobrar en caso de una quita.

Para España lo más importante de la Cumbre, es todo lo que se haga en defensa del euro, en defensa de la situación crítica en la que se encuentra su deuda soberana (Rajoy ha vuelto a repetir este miércoles en el Parlamento que a los actuales precios el Tesoro no puede seguir financiándose) y, en la postura que se tome sobre una intervención del Banco Central Europeo para que compre deuda en el mercado secundario o sobre la utilización de los Fondos de Rescate, según la propuesta del primer ministro italiano Mario Monti, para la adquisición de deuda española e italiana con el objetivo de que baje la prima de riesgo.

Estamos de todas formas ante una Cumbre decisiva, aunque la verdad es que esta sería la vigésimo quinta o la trigésima Cumbre decisiva, que, al final, termina en nada.

Lo que puede ocurrir, lo dicen dos personajes, con palabras distintas. José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea: “Esta crisis es la mayor amenaza para todo lo que hemos realizado con la construcción europea en los últimos 60 años”. Y Mario Monti, primer ministro italiano: “No nos podemos permitir que la Unión Europea se destruya”.

La realidad es que estamos ante dos posturas enfrentadas. Alemanizar Europa, que es la postura dominante y que pasa esencialmente por la austeridad y el sacrificio, y que es la que se ha impuesto, hasta ahora, a sangre y fuego o, por el contrario, europeizar Alemania, aprovechando además, el triunfo socialista de Hollande en Francia y su política de crecimiento, que hasta ahora con un importe de 130.000 millones de euros comprometidos, solo es una esperanza.

Los alemanes son intransigentes y todo hace pensar que no cambiarán sus posiciones. Merkel aboga primero por una unión política y posteriormente por una unión presupuestaria y bancaria. Hollande quiere todo lo contrario. Nos encontramos ante un auténtico choque de ideas. El bloqueo parece total y España tiene todas las de perder.