Esperando el (o los) rescates

Con permiso de Rajoy y si el tiempo y la prima de riesgo no lo impiden, el ministro de Economía y Competencia Luis de Guindos, pedirá formalmente este lunes, en el Eurogrupo, la solicitud de rescate para el sector financiero, por un montante máximo de 100.000 millones de euros, para el sector financieros.

Se ignora la cantidad exacta que pedirá España, ya que las auditoras Oliver Wyman y Rolando Berger emitieron el pasado fin de semana, un informe en el que se fijaba un máximo de 62.000 millones de euros, el total necesario para remontar la situación, y, eso, en el peor de los escenarios, y  en una situación de máximo stress, en cuanto a la recesión económica (más aguda que la que prevé el Fondo Monetario Internacional ), al número de créditos fallidos y a un hundimiento del precio de la vivienda.

Tanta tardanza en presentar la solicitud (un simple formalismo según ha repetido de Guindos a sus colegas del Eurogrupo, hartos de tanto aplazamiento) ha intentado ser utilizada por Mariano Rajoy para ganar tiempo e intentar conseguir unas mejores condiciones.

Lo peor de la estrategia del presidente del Gobierno español es que ha presentado el rescate como un simple crédito en condiciones muy favorables y, sin contrapartidas, y, sobre todo, como un éxito personal y, diplomático, de su Gobierno, ante la indignación de Bruselas, que no ha cedido en nada de lo que ha venido pidiendo la delegación española, y que, por mediación de Alemania y de la canciller Merkel e, incluso del propio G 20, ha venido presionando al Presidente español, para que presentase la petición cuanto antes, sin unas dilaciones que no iban a producir ningún beneficio adicional para España.

La presión llego a ser insoportable en la Cumbre del G 20, celebrada en los Cabos ( México ), a pesar de la actitud de Rajoy que, ante los periodistas, como en otras ocasiones, negó la evidencia, minutos después de que Merkel se hubiese referido al tema con los periodistas alemanes, molesta con la posición española de ganar tiempo e intentar reabrir algo ya cerrado: que el rescate iría al Estado, a través del FROB (fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) y no, directamente, a los bancos, y que el rescate no tendría mas condiciones que las impuestas a los Bancos, algo también rechazado por Bruselas, preocupada por la ineficacia de algunas de las reformas aprobadas en estos últimos meses, por Madrid, especialmente el aumento del IRPF y el consiguiente hundimiento de la recaudación, en vez del IVA como había venido recomendando y ha vuelto a pedir la Comisión.

Pero, quizás, lo peor de todo, haya sido la reacción del ministro de Guindos, que le traerá algún que otro disgusto, ante el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker al que, según el ministro español, a veces hay que explicarle bien las cosas, una impertinencia impropia de quien esta negociando una concesión, y que forma parte de todo un capítulo de actitudes de soberbia, perjudiciales para quien está peor situado en una negociación en la que las condiciones las impone el contrario, en este caso el que te tiene que dar el dinero que necesitas, aunque, se intente engañar a la opinión publica, con la falsa tesis de que no hay condiciones para la ciudadanía, sino solo para las entidades financieras rescatadas.

A partir de este lunes lo más importante va a estar en las condiciones del rescate bancario, – interés, plazos para el pago, años de carencia, y de dónde va a venir ese rescate, del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEES ) o de Mecanismo Europeo de Seguridad (MEDO), en tanto, el segundo, influye en la deuda soberana- y, si se disipan, definitivamente, los fantasmas de un rescate aún mayor que el financiero: el rescate del país, en un efecto a la irlandesa.

Es verdad, que la crisis de los bancos irlandeses, una crisis de menores proporciones que la española, arrastró al país a pedir el rescate financiero de todo el Estado, en tanto las entidades financieras irlandesas necesitaron mas del cuarenta por ciento del PIB del país, para salvar su sistema financiero, mientras que España, para salvar a sus Bancos ( mejor dicho a sus desastrosas Cajas de Ahorros ) va a necesitar, en el peor de los casos el diez por ciento de su Producto Interior Bruto y, si nos atenemos a los cálculos de las auditoras independientes estaríamos hablando de poco más de un seis por ciento del PIB.

Pero, la realidad es que se puede complicar la situación de la deuda pública, que siga subiendo la prima de riesgo ante la desconfianza de que el Gobierno confunda decisiones y medidas que hay que tomar, con simples recomendaciones que habría que discutir, y que Rajoy, y su Gobierno, crean que esos 130.000 millones que se han conseguido para estimular la Economía europea, en la reunión convocada el pasado viernes, por el italiano Monti y el francés Hollande -y que el éxito ya se lo han apuntado a Mariano Rajoy, el portavoz popular Carlos Floriano, la secretaria Cospedal y la fogosa ministra de trabajo Fátima Báñez,- van a ser la solución de todo, y que ya estamos definitivamente salvados.

1 comentario
  1. librejav says:

    Grecia dentonante ?

    Yo apuesto por el estado español como la mecha que reviente la Unión Monetaria Europea, en colaboración con Italia.

    Y me atrevo a pronosticar cuando. Antes de la primavera del 2016. El lío catalán cogerá fuerza en la primavera 2015. Otoño políticamente “caliente” con un PP enloquecido con las nuevas leyes de seguridad (y quizás montando otro lío político en Euskadi a cuenta del censo electoral y los exiliados) para entrar en un invierno con Podemos como estrella polar. Ingredientes perfectos para que la UME pete en el primer trimestre de 2016 !

    Pronostico gratuito

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