Por ahora, Rajoy, respira aliviado

Probablemente Mariano Rajoy pudo respirar aliviado a bordo del Airbus que, en esos momentos cruzaba el Atlántico, rumbo a los Cabos (México), cuando, pasada las ocho de la tarde, de este domingo decisivo, lleno de temores, recibía, a través del sistema de comunicaciones del avión presidencial, conectado con el gabinete de Moncloa, la esperada noticia de que los griegos habían optado por seguir en el euro, dando la confianza al partido Nueva Democracia (centro derecha) de Antonis Samaras.

Terminaba todo un fin de semana de tensión y de miedo ante la posibilidad de una salida de Grecia del euro, si ganaba el partido que se ha convertido en la segunda fuerza política del país, la coalición de izquierdas Syriza y sobre todo, para tranquilidad de Rajoy, y del Gobierno español, se disipaba a corto plazo, la posibilidad de un rescate del país en el caso de que se hubiese producido la salida de Grecia de la moneda única como primera reacción al caos que se hubiera producido en los países de la eurozona.

Las agencias de calificación, que en estos momentos tienen colocada a España a uno o dos escalones del “bono basura”, algo que produjo la semana pasada que la prima de riesgo alcanzaran un verdadero record desde la entrada en vigor del euro y un. interés del bono español a diez años en el 7 por ciento, el límite del rescate, habían advertido que una salida de Grecia del euro, provocaría nuevas bajadas del “rating” de España, que entraría directamente en la calificación de “bono basura”.

A la espera de lo que pueda suceder este lunes en las Bolsas y en los mercados de Deuda, después de que la Unión Europea activase este fin de semana, todo un plan de emergencia previendo una salida de Grecia del euro, con la posibilidad, incluso, de instalar en el país un “corralito”, algo que, probablemente ha influido, decisivamente, en el voto hacia “Nueva Democracia” (que, probablemente, formara cómodamente gobierno con los socialistas del PASOK) no hay que descartar nada, sobre todo, si el Banco Central Europeo no inyecta liquidez en el sistema o compra deuda pública española e italiana, los dos países que podrían haberse visto más afectados por otro resultado electoral en Atenas.

También es una incógnita si se producirá un cambio de estrategia de Alemania y si se suavizaran, como quiere el líder del partido ganador, Antoni Samaras, unas condiciones más favorables para Atenas, dada la profunda recesión en la que ha caído el país tras las medidas de ajuste, aunque en la misma tarde del domingo el ministro de Asuntos Exteriores alemán, ha pedido que no se ponga en duda lo acordado y ha recordado que deben proseguir los ajustes.

Hasta ahora, la posición alemana, marcada por la canciller Merkel, a pesar de que exista la sensación de que cada vez esta mas sola y que, rota la pinza con Sarkozy, gana posiciones la postura del socialista Hollande, en su defensa del crecimiento y no solo de una austeridad que tiene paralizada económicamente a Europa, es inflexible. Tan inflexible que por el momento, nada indica que vaya a cambiar de opinión a pesar de todas las presiones, especialmente la ejercida por el Presidente Obama, preocupado por los efectos que el hundimiento de la economía europea pueda tener en la economía norteamericana a pocos meses de su reelección.

Merkel sigue refugiada en el “No” como ha podido comprobar Mariano Rajoy estos últimos días en una negociación, a cara de perro, en el rescate del sistema bancario español. Dijo que no a un rescate sin pasar por la ventanilla del Estado y sin nuevas condiciones, al margen de las financieras que afecten al sector, Le dijo igualmente que no a la desesperada petición de intervención del Banco Central Europeo para que bajase la prima de riesgo con un nuevo chorro de liquidez o comprando deuda española e italiana, también en dificultades.

Y sigue diciendo que no a una Unión bancaria y una unión fiscal que permitan a los países eludir sus responsabilidades así como a los Eurobonos, esas emisiones conjunta de deuda para todos los países de la Unión Europea. La posición de Berlín es que su propia deuda sería menos rentable que ahora, ya que asumiría como propias las debilidades de todos los demás países y, además existe la posibilidad de que se genere el efecto contrario: un incremento generalizado del endeudamiento europeo.

Durante la Cumbre del G-20, serán muchos los líderes mundiales que intentaran, después del resultado griego, que. la canciller suavice muchas de sus posiciones.

3 comentarios
  1. Costadamorte says:

    Perdone, pero debe tener algún error…, Islandia está toda ella al sur de círculo polar, así que no puede tener esos 311000 habitantes al norte de ese paralelo…, hai una pequeña isla islandesa habitada, Grimsey, que está justo en el círculo polar…, pero su población es de solo 86 habitantes, (una aldea de pescadores), y además el pueblo está en la zona sur de la islita…, de hecho Islandia no tiene acceso a un sector del Ártico, pues sus aguas quedan cerradas por el norte por las zonas económicas exclusivas de Groenlandia y Noruega…

    • Alberto Amézaga says:

      De hecho, los datos que he utilizado, procedentes de una fuente rusa, atribuyen a Islandia un pequeño sector coincidente con el de Noruega.

      Ciertamente, Islandia está al sur del Círculo Polar y me excuso por el error cometido.

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