Sigue el tira y afloja sobre el rescate

El ministro de Economía, y Competencia Luis de Guindos, ante el revuelo internacional provocado por su compañero de gabinete, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, que ha reconocido en una entrevista en “Onda Cero”, que las puertas de la financiación internacional están cerradas para España, admitiendo, de esta forma, la inevitabilidad del rescate, ha asegurado en Bruselas que el Tesoro español “está bien financiado” y que el mercado, en contra de lo que dice su compañero de gabinete, sigue abierto para España.

Para apoyar su tesis, de Guindos que es el encargado por Rajoy para resolver la reconversión del sector bancario, se ha remitido a la subasta de bonos a 3, 5 y 10 años programada para este jueves, asegurando estar convencido de que se pondrá de manifiesto que se cumplirán todos los objetivos del Tesoro español.

En efecto, tal como está la situación, después de tres jornadas seguidas de subidas de la Bolsa y de recuperación del valor de los Bancos, con una prima de riesgo que se ha ido moderando, llegando, en algunos momentos de la jornada del miércoles, a situarse por debajo de los 500 puntos, la subasta este jueves puede ser otro golpe para la cronología de la crisis de la deuda soberana europea, o por el contrario, puede reflejar una mejora, lo cual sería un síntoma más de que la evolución de los acontecimientos son favorables a las tesis españolas.

España realiza otra emisión de la deuda pública que promete ser una prueba importante para la confianza de los inversores y que podría conducir a una nueva fase en la crisis de la deuda soberana europea. Este jueves, el Gobierno emite deuda a dos, cuatro y diez años en un total que rondará los 2.500 millones de euros. La expectativa del mercado apunta a que el coste de esta operación, será muy elevado para el Gobierno de Mariano Rajoy, teniendo en cuenta los niveles récords que los intereses de la deuda española alcanzaron en el mercado secundario en la última semana frente al crecimiento de la deuda en relación a la solvencia de la banca española.

Las tasas de interés a 10 años de la deuda española alcanzaron el récord de 6,495%, también el Crédito Default Swaps para la deuda a 10 años se disparó hasta máximos históricos y ya están por encima de los que se verificaban las semanas anteriores a que Portugal pidiera el rescate. Esto demuestra que el mercado cree, cada vez más, que España seguirá el mismo camino que Portugal. Madrid niega que haya sufrido presiones y continúa transmitiendo un mensaje de confianza a los mercados y descarta la posibilidad de una petición de ayuda financiera. “No estamos en el borde del precipicio”, ha garantizado Mariano Rajoy, que se resiste a cualquier tipo de rescate como le viene pidiendo Alemania, convencido de que se pueden utilizar los Fondos de la Unión Europea para la reconversión del sector bancario, sin pasar por la petición formal del Estado.

El rotativo alemán “Die Welt”, da cuenta de que, mientras que se llegue a un acuerdo, el Fondo de Rescate, tendría lista una línea de crédito de emergencia para que España pueda acudir a ella para recapitalizar sus bancos. Según el plan (una de las opciones que se están considerando) España podría más adelante solicitar la totalidad del crédito o sólo una parte. El periódico alemán agrega que la línea de crédito es un compromiso entre la negativa de Madrid a acudir al FEEF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera) y la fuerte recomendación de Berlín a España para que lo haga.

La línea de crédito provisional que se creará ahora, sería una fuente de efectivo de emergencia en caso de turbulencias en el mercado, antes de que se complete la auditoría a la banca a finales de mes.

Otra opción que se está estudiando es que el Fondo de Estabilidad Financiera, inyecte el dinero que necesiten los bancos españoles directamente en el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), según pública hoy el diario alemán Süddeutsche Zeitun. Una posibilidad que también contemplan fuentes comunitarias citadas por Reuters.

De esta forma, se evitaría el obstáculo legal que impide que el Fondo inyecte dinero en los bancos, ya que el FROB es una institución pública. Al mismo tiempo, esta solución permitiría que el Gobierno español tenga que pasar por la humillación de pedir directamente ayuda.