Hasta Bolivia nos planta cara

Animado por la expropiación de YPF por parte del gobierno populista de Cristina Fernández de Kirchner, que ha dejado a la petrolera española Repsol en una situación de total indefensión, el presidente boliviano Evo Morales ha decidido expropiar la filial española de Red Eléctrica en  Bolivia, una de las principales inversiones de nuestro país en la región andina.

Viendo la escasa reacción internacional que se ha producido  por la actuación mafiosa del Gobierno argentino, que ha entregado, de hecho, YPF al grupo bautizado  allá como “la Campora”, un grupo que lidera, Máximo  Kirchner, el hijo de la Presidenta Cristina K, y el cerebro de la expropiación, el joven y fogoso viceministro de Economía  Axel Kicillof, el líder boliviano, en la fecha significativa del 1 de Mayo, festividad de los Trabajadores, para presentar la expropiación como un acto de independencia económica del país, como hace dos semanas hizo el Gobierno argentino, ha dado un paso que complica aún mas las relaciones de España con algunos países de América Latina.

En el caso argentino la expropiación ha servido, en cierto modo, para ocultar la grave situación económica del país, especialmente la hiperinflación, un mal endémico de la capital del Río de la Plata y para la glorificación de eso que ya se esta empezando a llamar el “cristinismo”, que es una mezcla extraña de peronismo, kirchenerismo y nacionalismo.

En el caso del régimen  boliviano, contestado en la calle y objeto en estos últimos meses,  de todo tipo de huelgas y manifestaciones , especialmente en el sector sanitario por los bajos salarios y entre los indígenas que se han enfrentado directamente al gobierno de Morales, la expropiación , como en Argentina, ha sido vendida a la opinión publica como un paso mas en la recuperación de los servicios básicos del país, entre ellos el sector energético, después de que hace dos años, también un 1 de Mayo, se anunciase la nacionalización de tres empresas que controlaban , entre franceses y británicos, prácticamente el ochenta por ciento de la energía  eléctrica del país.

Se ignora qué tipo de medidas tomará el Gobierno español ante una medida que parece que es fruto de la confusa  y contradictoria actuación en el caso YPF, en el que, después de muchos ultimátum y amenazas veladas todo ha quedado en nada. Nada de nada. O mejor dicho, simplemente  en la prohibición de importar biodiesel argentino a un precio muy barato y competitivo y su sustitución por biodiesel nacional  mucho más caro y de peor calidad, mientras el gobierno de Buenos Aires colocaba sólo en horas en otros países ese biodiesel de primera calidad.

De este modo, después de muchas declaraciones oficiales de veladas amenazas por  parte de los Ministros de Asuntos Exteriores y de Industria  (había que oír la solemne declaración desde Polonia de José Manuel Soria, donde se encontraba en viaje oficial acompañando al Presidente del Gobierno anunciando todo tipo de medidas, si se llegaba a una nacionalización, que se producía, ante el asombro y la imprevisión del Gobierno español,  setenta y dos horas mas tarde),  ni la Unión Europea, ni la Comunidad internacional, ni Estados Unidos, ni el G-20 han tomado ningún tipo de medida en contra de Argentina ni de su Gobierno que se ha ido creciendo por días,  hasta el punto de encontrar en la expropiación de YPF, un motivo mas de ese patriotismo y nacionalismo de quienes desde el poder , aprovechan todas las ocasiones  para  su enriquecimiento personal. Algo que, desde hace años viene sucediendo, con el matrimonio  Kirchner.

Habrá que preguntarse cuándo, y,  desde dónde nos vendrá el siguiente golpe y cómo reaccionan tanto el Ministro de Asuntos Exteriores como el de Industria…