Mariano de los cien días…

En solo tres días de marzo, el Gobierno de Mariano Rajoy se ha desgastado más que en Cien Días de medidas reformistas, tomadas desde su llegada al Palacio de la Moncloa, en vísperas de la Nochebuena del pasado año.

Los días 25, 29 y 30 del pasado mes de marzo han marcado de tal forma la primera etapa de ese Gobierno, amenazado por permanentes especulaciones sobre un hipotético rescate, por las presiones de la Comisión Europea y de la canciller alemana Angela Merkel para una aceleración de las reformas y, sobre todo, por errores de estrategias, que han oscurecido totalmente muchas de las medidas importantes, tomadas a los pocos días de la salida de los socialistas del poder.

La decisión de retrasar los Presupuestos Generales del Estado hasta después de las elecciones autonómicas en Andalucía y Asturias , con el objetivo de no asustar al electorado con nuevas medidas de ajuste que pueden poner en peligro el “estado de bienestar”, a pesar de la insistencia de la Comisión Europea en que se adelantasen cuanto antes las líneas generales de las cuentas publicas ; la decisión unilateral del Presidente del Gobierno Mariano Rajoy de echar un pulso a Bruselas (un verdadero “corte de mangas, según el semanario británico ‘The Economist’) fijando por su cuenta y riesgo un a cifra de déficit del 5,8 por ciento del PIB para este año, sin comunicárselo previamente a los Jefes de Estado y de Gobierno del Eurogrupo, y presentado además como una decisión de “soberanía nacional “ y, finalmente , la forma como se ha abordado la huelga general y las movilizaciones en contra de la reforma laboral han condicionado decisivamente estos primeros Cien Días y han sumido al Gobierno en una profunda preocupación, preocupación que debería ir seguida de un detallado y riguroso análisis de lo que ha ocurrido y de un cambio de política, especialmente en lo que se refiere a la comunicación.

Comunicación con la ciudadanía; comunicación con la prensa (comunicación, no propaganda , ni argumentarlo), comunicación con los responsables de esos medios que están condicionando informativa y económicamente, el futuro del país, con especulaciones diarias sobre un hipotético rescate; comunicación, incluso, con el propio electorado con el que no se ha intentado hacer la mínima pedagogía y al que se ha ignorado, pensando , quizás, que la mayoría absoluta supone una carta blanca para todo.

Al final, estos tres fallos estratégicos (el retraso en la presentación de los Presupuestos Generales del Estado, el enfrentamiento con Bruselas por las cifras de déficit para terminar aceptando el 5,3 de la Comisión y la falta de pedagogía en explicar los ajustes y, sobre todo, la reforma electoral), han terminado por contaminar todo, hasta el punto que el propio electorado popular ha empezado a preocuparse y alarmarse por la subida de impuestos en contra de lo prometido, por unos ajustes que están empezando a afectar al “estado de bienestar” a pesar negarlo repetidamente y por medidas que no entienden muy bien

Son los que están pagando sus impuestos religiosamente, y que son investigados a la mínima desviación o equivocación, no pueden comprender que se implante, de pronto, una Amnistía Fiscal , con la que se da un trato de favor a los defraudadores que tienen su dinero en paraísos fiscales, o que siguen alimentando ese veinticinco por ciento de economía sumergida. a la que ningún Gobierno se ha atrevido a hacer frente.

Al final, han sido mas de 400.000 los votantes del Partido Popular los que han dejado de votar en Andalucía a Javier Arenas y los que han permitido que los socialistas, pactando con Izquierda Unida, recuperen el gobierno de la Junta…

En Cien Días, todo un récord…..