Un Presupuesto que depende de Europa

Veinticuatro horas después de las movilizaciones en toda España contra la reforma laboral y contra las medida de ajustes del Gobierno de Mariano Rajoy, que han puesto de manifiesto que hay un amplio rechazo social a ese tipo de política impuesta por la Comisión Europea, el Gobierno ha presentado en Madrid, en el Palacio de la Moncloa y, en Copenhague, en la reunión del Eurogrupo, las líneas generales del Presupuesto General del Estado para este año.

En un intento de congraciarse con Bruselas, después de haber anunciado unilateralmente, en el mes de marzo, que el objetivo de déficit para este año se establecería en los Presupuestos, en el 5,8 por ciento de PIB, teniendo en cuenta que el año pasado el déficit se cerró con un desfase de más de dos puntos (del seis por ciento pactado al 8,5 por ciento efectivo), el Gobierno, ha presentado los presupuestos más austeros de la historia de la democracia para llegar no a ese 5,8 por ciento anunciado por Rajoy, en lo que él llamó un “gesto de soberanía nacional”, sino en un 5,5 % decidido por la Comisión Europea.

De este modo, el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para este año, incluyen un recorte del 16,9% en las cuentas de los ministerios para ajustar más de 27.300 millones por la vía de los gastos y de los ingresos; no se toca el IVA, como ha venido pidiendo Bruselas, pero sí el Impuesto de Sociedades. Y algunos especiales como el tabaco,

y sobre todo, se aborda una Amnistía fiscal, con la aprobación de que las rentas no declaradas que se regularicen, tanta las repatriadas fuera de España e instaladas en paraísos fiscales, como las ocultas dentro del país, pagarán un diez por ciento sobre el patrimonio, con lo que se pretende recaudar 2.500 millones de euros.

Una medida, polémica, discutible, que en su momento, cuando se habló de que eso formaba parte de un plan del anterior gobierno, fue calificado por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, como algo “impresentable, injusto y antisocial”.

Ahora, según el Gobierno ha sido inevitable, ante la necesidad de recaudar en una situación de recesión económica y, en una coyuntura en que esa recaudación se ha hundido y no parece que vaya a recuperarse.

El Presupuesto aprobado este viernes por el Consejo de Ministros es importante que tenga el apoyo del Parlamento, pero tan importante es este apoyo, como el de la opinión pública, y el visto bueno que reciba de fuera, después de una semana en la que han abundado las especulaciones sobre el futuro de la economía española.

Es tan importante que el Presupuesto aprobado sea creíble en Europa que el periódico británico “The Independent” ya ha descrito el escenario de lo que puede pasar, si ese presupuesto no es creíble y haya que acudir, y lo dice sin tapujos, al rescate de la eurozona siguiendo la pauta de Grecia, Irlanda y Portugal.

Según el pormenorizado relato que hace el periódico británico, primero se niega que haya un problema. Luego se presentan argumentos de que la situación es diferente a la de otras naciones endeudadas y que está en marcha un programa creíble de austeridad. Más tarde surgen filtraciones con poco ánimo de ayuda de que el país se halla bajo presiones para que acepte fondos europeos. Finalmente, llega el rescate. A lo largo del camino hay un cambio de Gobierno.

España se encuentra ahora en la fase de las filtraciones con noticias llegadas de Bruselas de que está siendo presionada para que acepte ayuda. Las noticias son negadas, como siempre sucede, pero tienen un propósito: presionar al Gobierno para que acepte apoyo formal en vez de depender del informal a través del Banco Central Europeo.

El problema de España no es tanto su deuda pública, cerca del 79% del PIB, sino el nivel de la deuda privada, la tasa de paro y la solvencia de sus bancos. Es una situación como la de Irlanda: finanzas públicas que parecen correctas hasta la recesión, pero incapaces de aguantar las presiones adicionales de los rescates bancarios.

 

¿Tiene que ver algo con esta historia la aprobación este viernes en la Cumbre de Copenhague de un fondo ampliado de rescate fijado en 700.000 millones de euros, es decir, un billón de dólares?