Urdangarin y la sentencia de Matas

El fiscal Anticorrupción Pedro Horrach ,que tenía decidido pedir el ingreso en prisión del ex presidente balear Jaume Matas si la condena de la Audiencia Provincial de Palma superaba los cinco años (ha sido condenado a seis), ha optado por esperar el recurso que tanto Jaume Matas , como el también condenado periodista Antonio Alemany, presentarán ante el Supremo,  ya que, según su criterio, hay depositada en el Juzgado  una importante fianza de dos millones y medio de euros, no existe riesgo de fuga, el procesado comparece cada quince días en comisaría, se le ha retirado el pasaporte  y, además, el  condenado no ha demostrado voluntad de rebelión contra el juzgado.

Pedro Horrach afirma expresamente en un auto emitido este miércoles que “nunca puede descartarse la posibilidad de que, de mantenerse la situación de libertad, un condenado opte por ponerse fuera del alcance de la Administración de Justicia. Este riesgo, hipótesis a la vez, siempre existe y nunca es descartable ni totalmente conjurable. Huida no necesariamente novelesca, sino entendida como la puesta fuera del alcance de la Administración o debiendo ésta realizar esfuerzos singulares para su localización en las fases posteriores del proceso. Que ese riesgo sea siempre existente no justifica que, en todo caso, deba imponerse la prisión provisional, dado su carácter “excepcional y restrictivo”.

De cualquier forma , la sentencia contra Matas y Alemany, supone un espaldarazo a la labor de  investigación de los fiscales Anticorrupción de Baleares y , sobre todo, al minucioso trabajo procesal del juez titular del Juzgado numero 3 de Palma de Mallorca, José Castro, que ha sido objeto de todo tipo de ataques y al que han intentado, por todos los medios apartar del caso Palma Arena a favor de la Audiencia Nacional , aunque, según los conocedores del proceso, puede llegar un momento en que Castro  pierda el control  del mismo porque aparezca imputado algún aforado , como el ex presidente valenciano  y actual diputado autonómico  Francisco Camps.

Esta primera sentencia sobre una de las piezas del caso Palma Arena, de la que Matas pensaba quedar absuelto, establece un grave precedente y punto de referencia  para otro de los imputados: Iñaki Urdangarin por otro de los casos derivados del escándalo Palma Arena de desvío de fondos públicos.

El  Duque de Palma tiene que responder por los mismos delitos por los que ha sido condenado  a tres años de prisión el periodista Antonio Alemany: prevaricación malversación de caudales públicos, falsedad documental y fraude a la Administración, además de otros, exclusivos del Duque de Palma como delito fiscal y blanqueo de capitales.

En los dos casos hubo entrevistas personales con Matas (en el caso de Urdangarin en el Palacio de Marivent en Palma aprovechando un partido de tenis); en los dos casos se produjo un desvío del dinero o bien a proyectos personales periodísticos en el caso de Alemany o bien a la sociedad patrimonial  Aizon SL., en el caso de Urdangarin, después de haber pasado por el Instituto Noos.

También en los dos casos el presidente Jaume Matas actuó como ·”inductor” e inspirador de las operaciones de contratación intentando derivar las responsabilidades en sus subordinados pero,  en los dos casos, esos subordinados colaboraron con la Justicia como el regatista Pepote Ballester, responsable de deportes de la Comunidad que,  al sentirse abandonado, pacto con la fiscalía e implico a su ex amigo Iñaki  Urdangarin.

En fin en el caso del periodista Antonio Alemany, el redactaba los discursos del presidente Matas y los cobraba aunque a veces, y es el caso del último discurso de investidura,  tenía el detalle de regalárselo al presidente dada su afinidad ideológica que les unía. Sin embargo, Urdangarin  ni hacia los informes y se limitaba a encargárselo por un precio ridículo a algún  negro para que los copiase de Internet.