¿Está dispuesto Urdangarin a devolver el dinero publico?

El via crucis que Iñaki Urdangarin, duque de Palma, inició el pasado fin de semana en los Juzgados de Palma de Mallorca,  ante el magistrado Jose Castro, el fiscal anticorrupción Pedro Horrach y más de medio centenar de abogados de todas las partes implicados en el llamado caso Palma Arena, no ha hecho más que empezar, según fuentes judiciales.

Según estas fuentes,  a la vista de la actitud de Urdangarin, que ha descargado todo tipo de responsabilidad económica, fiscal,  y societaria de las actividades del Instituto Nóos, un Instituto sin supuesto animo de lucro y tapadera de todo tipo de actividades y negocios ilegales, en su ex socio Diego Torres, un experto economista y profesor de política de empresa del Instituto de Innovación Social  ESADE de Barcelona, no está totalmente descartado que se  produzca un careo con su antiguo socio con el que rompió por un problema de comisiones, así como con el testigo protegido que ha pactado con la fiscalia anticorrupción, Pepote Ballester, responsable de deportes cuando Jaume Matas era el presidente del gobierno autónomo balear y enlace entre éste y el duque de Palma.

Las mismas fuentes sostienen que tendrá que declarar como testigo el abogado Jose Manuel Romero, conde de Fontao, que en su momento  hizo de emisario del rey Juan Carlos para que Iñaki  Urdangarin abandonase el Insituto Noos  y  todo tipo de negocios privados  relacionados con él  y aceptase irse fuera de España contratado por Telefónica Internacional.

Así mismo, será citado el que fue secretario de las Infantas, Carlos García Revenga, adscrito a la Casa del Rey en el Palacio de la Zarzuela,  al que Urdangarin hizo Tesorero del Instituto Nóos y es bastante probable que la infanta Cristina tenga que comparecer en tanto  ha sido beneficiaria de dinero publico de las comunidades de Baleares y Valencia  desviado a la patrimonial Aizoon SL.

Parte de ese dinero que contribuyo al incremento patrimonial de la sociedad familiar,  se dedico a la compra del Palacio de Pedralbes en Barcelona por el que el matrimonio Borbon-Urdangarin pagó seis millones de euros.

Es decir que el vía crucis  publico,  con insultos personales contra el duque de Palma y contra la monarquía, que se inició el pasado sábado y que, desde el punto de vista judicial  empezó con el registro del domicilio de los duques  de Palma y de sus empresas  familiares a principios del mes de noviembre, ha pasado  solamente  por las primeras estaciones. Queda por delante un largo proceso, lleno de sorpresas.

Durante la comparecencia de este fin de semana el Duque de Palma, muy desmejorado, con quince kilos menos, rostro desencajado  y comportándose a veces como un autómata,  ha preferido hacer el paseíllo rechazando el privilegio de llegar hasta la puerta del Juzgado en coche y ha comparecido ante la prensa para insistir en que va a defender su verdad y su honor. Un comportamiento totalmente distinto al observado hasta ahora.

Lo que no ha dicho, ni dentro ni fuera del Juzgado y seria clave para su futuro es si esta dispuesto a devolver el dinero publico que ha cobrado por las facilidades que le han dado, según se deducen de su testimonio, los ex Presidentes de Baleares y Valencia, Francisco Camps y Jaume Matas, que probablemente tambien seran imputados,  y la alcaldesa de Valencia Rita Barbera…