Óscar Santamaría y los que han perdido con Chacón

Veinticuatro horas después de clausurado el 38 Congreso socialista y, aprobada la composición de la nueva Ejecutiva Federal por el ochenta por ciento de los delegados (723 de 899 que han emitido su voto, ya que, 37 se han querido ausentar), se ha acentuado la impresión de que, aunque no ha habido noche de los cuchillos largos, las heridas han quedado abiertas y que la pelea interna continuará durante los próximos meses en los congresos que se tienen que celebrar en las respectivas federaciones.

Elegido Jose Antonio Griñán presidente del partido- en sustitución del “histórico” Manuel Chaves, integrante del “clan de la tortilla”-por compromiso y, sobre todo, por la cita electoral del próximo día 25 de marzo, será de los primeros en ser desplazado, por un Rubalcaba que quiere contar con el control total de Andalucía, y que no le perdona ni su apuesta por Carme Chacón, ni las amenazas que muchos de sus colaboradores lanzaron contra quienes pensaban desviarse de la consigna oficial.

Entre los perdedores, aparte de Griñan que durará poco en el cargo, se encuentran el madrileño Tomas Gómez (ya su adversario y antecesor en el partido, Rafael Simancas, ha entrado en la Ejecutiva Federal), preocupado por unos resultados electorales peores que los de la media nacional y que no ha sido capaz de integrar a quienes, en su momento, votaron por la candidatura de Trinidad Jiménez y, como no, quienes en distintas federaciones han venido defendiendo de buena fe, que por que no una mujer, catalana y feminista, podía ser candidata a la secretaria general de un partido como el PSOE y, sobre todo, a la Presidencia del Gobierno de España.

El problema no estaba en su condición de mujer que le ha servido de excusa para tachar de machismo cualquier crítica que se la haya podido hacer a su confusa, contradictoria y oportunista campaña como candidata, sino en su escaso peso específico, en su falta de propuestas (solo se han podido salvar las que le ha elaborado el ex ministro Josep Borrell) y en su discurso seudo-populista que culminó con su intervención en el Pleno en el que perdió la secretaria general que tenía prácticamente en sus manos.

No solamente ha perdido Chacón, sino también, Griñán (que perderá igualmente la Presidencia de la Junta de Andalucía y la del partido recién estrenada) y Zapatero que la patrocinaban, su círculo de poder económico, político y mediático que controla su esposo Miguel Barroso, uno de los mas incondicionales colaboradores de Zapatero, y quien ha venido entrenándola estos días, Óscar Santamaría, miembro del gabinete Asesores de Comunicación Pública, cuya misión ha sido trabajar durante muchas horas para mejorar su entorno, perfeccionar su oratorio, y prepararla para que diese una verdadera imagen de cómo es.

Aunque bien mirado más que perdedor, ha demostrado profesionalidad porque, efectivamente la candidata ha dado una verdadera imagen de cómo es y, quizás por eso, ha perdido.