La mochila europea de Rajoy

El presidente del Gobierno ha llegado, a lo que es su primera Cumbre Europea , con la mochila (esa que siempre lleva su hombre de confianza Jorge Moragas) cargada de buenos propósitos, con unas primeras medidas de ajuste adoptadas el pasado 30 de diciembre que ha desconcertado a su electorado por una inesperada subida de impuestos, con un primer duro ajuste de algo mas de 15.000 millones de euros, con la promesa de una reforma financiera que se aprobará este mismo viernes en Consejo de Ministros y , con una reforma laboral a punto de recibir el visto bueno y que, según ha trascendido en una conversación informal de Mariano Rajoy con el primer ministro finlandés, captada por un micrófono indiscreto, le va a costar una “huelga general”.

Una mochila cargada de medidas exigidas por la canciller alemana Angela Merkel, pero, también, con unos datos económicos estremecedores: 5,3 millones de parados, el 22,8 por ciento de la población activa, y la confirmación, esta vez por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE) de una nueva recesión. Algo que ya había adelantado el Banco de España y diversos organismos privados y públicos, entre ellos el Fondo Monetario Internacional (FMI) que, además, prevé el 6,8 por ciento de déficit para este año (más de dos puntos sobre el previsto 4,4%) y , un 6,3 por ciento del PIB para el año que viene.

Son precisamente estos datos, los que tienen paralizado a Rajoy que ve imposible que se pueda cumplir el objetivo de déficit establecido en el Pacto de Estabilidad, ese 4,4 por ciento para este año, que supondría recortes y ajustes por un total de 40.000 millones de euros, meta imposible de alcanzar con una economía en recesión como la española que, además ha cerrado el 2011 con un ocho por ciento de déficit, dos puntos más de lo previsto.

Aunque, de cara a Europa y, para no alarmar a los mercados, Mariano Rajoy sigue manteniendo que se cumplirán los objetivos de déficit, su plan es que, a la vista de las previsiones económicas de la Comisión Europea que se harán públicas el próximo 23 de febrero, Bruselas acepte una moratoria y rebaje sensiblemente esos objetivos de déficit, hasta llegar a algo más de un 6 por ciento este año, y, terminar en el 3 por ciento en el 2014

Ese es el gran objetivo de Rajoy que no quiere descubrir sus cartas hasta después de las elecciones andaluzas, convocadas para el próximo 25 de marzo y cuando ya tenga clarificadas las cifras para elaborar el Presupuesto de este año, a la vista de las previsiones económicas de Bruselas y de sus propias previsiones.

Este lunes, en la reunión previa que ha mantenido con el presidente de la Comisión, Durao Barroso, ha conseguido una respuesta vaga sobre la posibilidad de un cambio en las previsiones de déficit a la vista de las malos augurios que se ciernen sobre la economía española, aunque, al mismo tiempo, fuentes próximas al comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, se han mostrado remisas a suavizar los objetivos de déficit, alegando que hace sólo dos meses que se han pactado reglas más estrictas, y que una decisión de este tipo, podría disparar la desconfianza de los mercados hacia la economía española y poner a nuestro país “al borde del rescate”.