Apostillas al nuevo Gobierno

El “compacto” Gobierno del nuevo presidente Mariano Rajoy, cuyos miembros han jurado sus cargos y han tomado posesión de sus respectivos departamentos, se reunirán este viernes en su primer Consejo de Ministros en el desierto Palacio de la Moncloa, donde ya, Zapatero, ha abandonado con tiempo la residencia presidencial y Rajoy, que ha decidido pasar las Navidades en su tierra gallega de Pontevedra , todavía no ha comenzado a llevar sus enseres personales.

El nuevo Gobierno, un conjunto de antiguos colaboradores y de amigos de Mariano Rajoy, que han trabajado cerca de él, en distintos cargos o han colaborado en los gobiernos de José María Aznar, presentan, todos, un perfil moderado y, todos, están situados mucho más cerca de la desaparecida UCD ( Unión de Centro Democrático) de Adolfo Suárez que de la Alianza Popular de Manuel Fraga, y, especialmente, muy cerca de Rajoy que, en gran parte de los nombramientos se ha limitado a agradecer los servicios prestados y la lealtad.

Como sostenía el miércoles este cronista, a pesar de que la mayoría de los nombramientos han sido previsibles, ha sido una sorpresa el destino al que han sido enviados algunos de los nombrados, sin que, al parecer, el presidente haya explicado a los interesados el por qué de cada elección, ni que los interesados hayan reclamado ninguna explicación sobre las razones de sus nombramientos, de acuerdo con un perfil previo.

No estaba dentro de lo previsible el nombramiento de Ana Mato (un nombramiento que parece llevar el sello de Javier Arenas) como titular de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ni se había especulado con el nombre de Jose Ignacio Wert, como ministro de Cultura un hombre vinculado al Grupo Prisa y, muy ligado a Pedro Arriola, el sociólogo de cabecera de Mariano Rajoy.

Y ha producido sorpresas las ausencias de Esteban González Pons y de Federico Trillo, dentro de este primer equipo ministerial de Rajoy, en el que gran parte de la coordinación la va a llevar a cabo la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, una mujer de total confianza de Rajoy, trabajadora incansable, que tendrá a su cargo todo el aparato de Moncloa y que, además, controlará los servicios de inteligencia ya que el CNI, pasará también a depender de ella, saliendo de la órbita de Defensa en donde, por su origen militar, ha estado siempre.

La otra coordinación, la económica, a través de la Comisión Delegada del Gobierno de Asuntos Económicos, parece que quiere hacerla, por ahora, el propio Rajoy, especialmente entre Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda y Administraciones públicas y Luis de Guindos, ministro de Economía y Competitividad, dos hombres que parecen tener poco grado de entendimientos entre los que surgirán inevitables diferencias.

Por otra parte, tal como se esperaba, la casi totalidad de los medios internacionales, desde la BBC de Londres hasta “Le Monde”, pasando por “The Wall Street Journal”o “Financial Times” (que lo eleva a titular “Un exjefe de Lehman Brothers se hace cargo de la economía española”), ponen el acento en la responsabilidad de Luis de Guindos, como alto directivo de Lehman Brothers, el banco del escándalo, en España y Portugal, en el momento del crack del banco con el que empezó la crisis económica internacional.

Otros, como el semanario británico “The Economist” se pregunta si Rajoy es el hombre que salvará a España, al tiempo que ironizan sobre los largos silencios y las pocas comparecencias periodísticas del nuevo presidente español, como el diario “Frankfurter Rundschau” que hace un retrato de “Rajoy el enigmático” intentando compararlo con el protagonista de la película de Nanni Moretti “Habemus Papa” que desaparece  de la escena cuando es designado Sumo Pontífice.