Un Gobierno lleno de sorpresas

El nuevo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que juró su cargo ante Su Majestad el Rey en la mañana del miércoles en el Palacio de la Zarzuela, ha delegado casi todo el poder de coordinación de su nuevo gabinete en Soraya Sáenz de Santamaría a la que ha nombrado vicepresidenta del gabinete, ministra de la Presidencia y Portavoz del Gobierno.

La ceremonia en la que el nuevo presidente, después de despachar los nombres de su gabinete con Su Majestad el Rey, ha comunicado dentro de un gran secretismo, la composición de su gobierno en una comparecencia pública en el Palacio de la Moncloa, se ha convertido primero en una obra de misterio, donde se ha respetado, escrupulosamente, los nombres de los ministros que, por primera vez, no han sido conocidos por la opinión pública, hasta después de ser comunicados a Su Majestad el Rey y, posteriormente, en una falta de consideración a la ciudadanía, al impedir el nuevo presidente, cualquier tipo de pregunta por parte de los representantes de los medios de comunicación.

Un Gobierno a la medida de Mariano Rajoy, donde no se ha producido un exceso de imaginación. Un gobierno previsible, y en el que, la única sorpresa ha estado en los cambios de carteras y no en los titulares, excepto en la entrada del sociólogo experto en encuestas, José IgnacioWert, en Educación Cultura y Deportes, del que se ha venido hablando de él como presidente de la Radio Televisión pública.

Probablemente, la sorpresa también ha afectado al alcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón, que aspiraba a la cartera de Fomento, una cartera que ha sido adjudicada a una de las personas de más confianza de Rajoy, Ana Pastor, y, que al final, con su bagaje profesional de fiscal, ha aterrizado en Justicia; a Miguel Arias Cañete que, hasta fuera de España, se ha dado como seguro ministro de Asuntos Exteriores y que, en el último momento, ha sido nombrado ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, probablemente porque es uno de los mejores conocedores de la política y de los pasillos de Bruselas.

Otra sorpresa, ha sido el nombramiento de José Manuel García-Margallo, un político formado en el Parlamento europeo y con grandes conexiones en Europa, del que se ha venido hablando como posible ministro de Economía, designado ministro de Asuntos Exteriores, un puesto clave si se quiere hacer del Palacio de Santa Cruz, algo más que un centro de diplomacia clásica y si se tiene en cuenta los grandes retos comerciales del país.

Una de las principales claves del nuevo equipo y que será examinada atentamente por los círculos económicos internacionales , es el nombramiento de Luis de Guindos como ministro de Economía y Competitividad del que, inevitablemente, saldrá a relucir su vinculación con Lehman Brothers, el polémico banco cuya caída provocó la gran crisis económica mundial que, todavía, estamos viviendo y, del que fue su delegado para España y Portugal, que tendrá un fiel colaborador en Cristóbal Montoro, como titular de Hacienda y Administraciones Públicas , en Fátima Báñez ministra de Empleo y Seguridad Social e, incluso, en el canario José Manuel Soria como titular de Industria Energía y Turismo, por lo que no se entiende que no haya sido nombrado vicepresidente económico del gabinete con amplias competencias en esos ministerios.

El Gobierno se cierra con el nombramiento de Ana Mato, de la que se ha venido hablando como secretaria general del partido en substitución de Dolores de Cospedal, como ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, un Ministerio de pocas competencias ya que la mayoría ya están transferidas, y de Jorge Fernández Díaz, un colaborador de toda la vida de Rajoy en todos sus cargos políticos, del que se habló como presidente del Congreso de los Diputados y que, al final, ha sido colocado en el Ministerio del Interior, desde el que tendrá que enfrentarse con el final de ETA.

Finalmente para Defensa, otro de los Ministerios a los que era destinado Ruiz Gallardón, ha sido designado, de acuerdo con el visto bueno del Rey como Jefe de las Fuerzas Armadas, Pedro Morenés, secretario de Estrado del departamento en la etapa en la que Eduardo Serra fue titular del departamento.