Rajoy pone sus barbas a remojar

El líder del Partido Popular Mariano Rajoy, ante el acoso de los mercados que, de nuevo, este jueves, ha colocado la prima de riesgo española en un récord histórico de 500 puntos básicos, mientras el Tesoro se ha visto obligado a colocar obligaciones a diez años pagando un interés del siete por ciento (cifras que marcan la línea roja del rescate), ha tomado ya las oportunas medidas de emergencia, por si ocurre algo entre la noche electoral de este domingo y su toma de posesión como presidente del Gobierno, poco antes de Navidad.

Es más, simultáneamente, ha lanzado un mensaje claro a Bruselas y a Berlín, en el sentido de que no está dispuesto a admitir un gobierno de tecnócratas en España, como ha ocurrido en la Italia de Berlusconi y en la Grecia de Papandreu.

Las dos noticias se producían en pleno deterioro de la deuda pública española, en una jornada donde el Tesoro ha tenido que pagar los máximos intereses por la Deuda, con una escasa intervención del Banco Central Europeo (BCE) a la hora de comprar deuda española, y con progresivas e insistentes especulaciones sobre un posible rescate, e intervención, de Bruselas y del FMI (Fondo Monetario Internacional), en ese mes largo que va desde la oficialización de los resultados electorales del día 20, hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno, en fechas cercanas a la Nochebuena.

En una entrevista en la Cadena Ser, el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, ha afirmado que no habría ningún problema entre Zapatero y él, si hubiera que tomar alguna medida antes de que tomase posesión. Dijo estar convencido de que no habría el más mínimo problema para articular un mecanismo de emergencia para poder actuar entre la fecha de las elecciones y su toma de posesión, que no se producirá hasta justo antes de Navidad.

Por otra parte, preocupado por lo que ha sucedido en Grecia e Italia, donde han sido colocados tecnócratas al frente de gobiernos de emergencia que no han sido votados por sus ciudadanos, el líder popular, curándose en salud, y viendo como han pelado las barbas de sus vecinos, ha puesto las suyas a remojar y, ha querido recordar que los líderes de los gobiernos tienen que ser elegidos por sus propios pueblos y no, a dedo, por Bruselas, o Berlín.

Ese pronunciamiento tan claro, que ha pasado desapercibido en España, lo ha hecho Mariano Rajoy precisamente, en el periódico que le criticaba hace unos días por la vaguedad y poco concreción de sus propuestas: el “Times” de Londres, que asegura que se está produciendo un giro del político español hacia Downing Street, para tener un mayor margen de maniobra ante el directorio franco-alemán.

En esas declaraciones concedidas a The Times, Mariano Rajoy ha querido aclarar, que no se dejará dirigir por otros líderes de la UE, tras su esperada victoria electoral de este domingo.

Sus observaciones fueron realizadas, en medio de la creciente controversia en Grecia e Italia sobre lo que algunos consideran la imposición de antiguos eurócratas y, ante la insistencia de la canciller alemana Ángela Merkel y el presidente francés Nicolás Sarkozy de generar gobiernos de emergencia no políticos.