Rajoy se prepara para liderar el proceso de paz

Consciente de que va a tener que pilotar el difícil proceso que se ha abierto con el anuncio del final de la actividad armada de ETA, el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, que durante la anterior legislatura hizo de la política antiterrorista uno de los principales argumentos de lucha y de desgaste contra el Gobierno de Zapatero, se ha enfrentado con el sector de su partido que ha reaccionado mas críticamente contra el comunicado de ETA poniendo  en duda, incluso que efectivamente estemos al final de la lucha armada de la banda terrorista.

Rajoy, que el mismo día  que se hizo público el comunicado aclaró, echándole una mano al gobierno, que no se había producido ningún tipo de concesión política y que era una “buena noticia” para la democracia española, ha manifestado públicamente este fin de semana que “es una victoria de la sociedad española” y que “será completa cuando ETA se disuelva irreversiblemente” y pensando que no tendrá más remedio que liderar a partir de diciembre el proceso de paz desde el Palacio de la Moncloa, ha aclarado que “es el momento de estar serenos, de tener grandeza y de plantear un futuro que pasa por la unión de todos los españoles y por el triunfo del Estado de derecho, como ayer, hoy y en el futuro” y, sobre todo, que sobran los debates inútiles.

Cuando Rajoy habla de “debates estériles” se refiere al exministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, y a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, así como a un sector importante del partido que ha comenzado a hablar claramente de que estamos ante un escenario de un “cese definitivo trampa”. Sostienen  que si a ETA y a la izquierda abertazale no le salen las cosas como las han venido diseñando con los mediadores internacionales  -que en los próximos meses seguirán desempeñando un papel decisivo-  la banda terrorista volverá a la acción armada, algo que dadas las circunstancias, resulta imposible ya que el camino que se inicio el jueves pasado con el histórico comunicado de la banda es irreversible, según señalan fuentes de los servicios de inteligencia. Sin embargo, no descartan que pueda producirse una escisión dentro de ETA con el resurgimiento de una ETA autentica, igual que ocurrió en el proceso de paz de Irlanda del Norte.

A lo largo de su historia, ETA ha tenido varias escisiones y golpes de estados internos, el primero de los cuales se produjo en plena transición política con la decisión de ETA Político-militar de incorporarse al proceso democrático y, el último que se conozca, es el que vivió Josu Urrutikoetxea Bengoetxea, alias Josu Ternera, marginado de la organización armada en pleno proceso de negociación con el gobierno Zapatero, por el sector más duro de la banda, liderado por el Jefe militar Mikel Garikoitz Aspiazu alias Txeroqui.

La negociación fue torpedeada por Txeroqui, Antxa y Amboto, por supuesta traición de Ternera a los principios  de la organización con el atentado de la T-4 de Barajas, y Ternera estuvo a punto de ser expulsado   de la organización. Rajoy se prepara con responsabilidad de la etapa que  viene, sabiendo que en su partido va a encontrar todo tipo de resistencias.