La vuelta de Felipe

Este jueves en su segunda intervención pública de apoyo expreso al candidato socialista Pérez Rubalcaba, el expresidente del Gobierno Felipe González, interviene en uno de los desayunos informativos que organiza el Fórum de la “Nueva Economía”, cuando todavía no ha dado comienzo oficialmente la campaña electoral y cuando más se habla de “convulsión” interna en el PSOE, un término inventado por el barón socialista Guillermo Fernández Vara.

Es la “convulsión” que puede producirse en el PSOE tras las elecciones generales del 20 de Noviembre, donde Rubalcaba puede alcanzar unos resultados peores, según varias encuestas, que los que obtuvo Joaquín Almunia en el año 2000 e, incluso peores que en las primeras elecciones democráticas recién salido el partido socialista de la clandestinidad (por debajo de los 118 diputados) obligaran a Felipe González a volver a ocupar un papel de protagonista principal dentro del partido.

De esta “convulsión” habló el expresidente de Extremadura Guillermo Fernández Vara en Televisión Española la semana pasada, corregido posteriormente por el propio Rubalcaba pidiéndole silencio, y de esa “convulsión” solo se sale, según el político extremeño con un Congreso que se parezca lo más posible al 35 Congreso del partido, el Congreso donde desapareció todo lo que había de felipismo, y donde fue elegido, cuando nadie lo esperaba, José Luís Rodríguez Zapatero como secretario general.

Felipe González, uno de los principales inspiradores de la candidatura de Rubalcaba estaría dispuesto a ocupar la presidencia del partido, presidencia que ahora ocupa el vicepresidente del Gobierno Manuel Chaves, si el PSOE el próximo 20 de Noviembre consigue, a pesar de las encuestas, salvar los muebles y Rubalcaba aspira a la secretaria general en el Congreso que tendrá que adelantarse al mes de marzo.

En la convención socialista celebrada a finales del mes de septiembre el expresidente del Gobierno no dejó lugar a dudas “Estoy a tu servicio – le dijo González a Alfredo Pérez Rubalcaba durante la pasada Conferencia Política- y estoy dispuesto a trabajar y a contribuir para lo que necesitamos, que es una movilización inmediata a la ofensiva, no a la defensiva”.

Es más, incluso pareció ofrecerse para respaldar al hoy candidato en caso de que trate de aspirar a la secretaría general del PSOE. “Hasta el 20 de noviembre y después, para lo que quieras, a tus órdenes – insistió el antiguo líder – como un militante del partido”.

Para los estrategas del equipo de Rubalcaba aspirar a la secretaria general del partido sólo se produciría si, en efecto, logra salvar los muebles y logra colocarse en una horquilla de l30-132 diputados, una cifra ligeramente superior a la que consiguió Almunia en el 2000.

Sin embargo la “convulsión” se produciría en el que caso de que el resultado final estuviese por debajo de los 125 diputados, posibilidad que apuntan algunas encuestas, que llegan a situar al PSOE por debajo de los 118 diputados.

En ese último escenario, un escenario de “convulsión”, según la expresión del expresidente extremeño, González también jugaría un papel fundamental ya que es el único dirigente del PSOE que puede evitar la guerra que se abriría dentro del partido tras el fracaso electoral y la pérdida del poder municipal y autonómico.

Cuando en determinados círculos se especula con la vuelta de González, se piensa más en una vuelta provisional para encauzar el nuevo rumbo que tiene que tomar el PSOE, tras la derrota electoral, y la aceptación de un liderazgo firme que tendrá que surgir en medio de un inevitable conflicto interno, que en el intento del expresidente de volver a la política activa, con un papel de protagonista, algo a lo que parece haber renunciado definitivamente.