El último desfile de Zapatero

Ha sido el último desfile conmemorativo de la Fiesta Nacional  que vive el Presidente del Gobierno y muchos asistentes al acto militar se habían preparado para una despedida ruidosa con alguna que otra pancarta e inscripción de “hasta nunca Zapatero”.

Era su último desfile que todos los años había sido salpicado de protestas e insultos y el Ministerio de Defensa ha decidido blindar el núcleo central del acto en la Plaza de Neptuno de la capital madrileña para que los gritos de  protestas no llegaran hasta las tribunas de autoridades ni, sobre todo, a las cámaras de televisión que transmitían el acto oficial en directo.

Pero a pesar del blindaje hubo gritos contra Zapatero, especialmente cuando la caravana de coches oficiales se dirigía  hacia el Palacio Real donde  cerca de un millar de invitados esperaban a los representantes del Gobierno (chocante, sobre todo la ausencia del Ministro de Fomento José Blanco) y a la totalidad de la familia real, con don Juan Carlos con evidentes signos de cansancio a la cabeza.

Allí se produjo un brevísimo saludo del Rey a las principales autoridades del Estado, debido a la  larga y lenta recuperación de Don Juan Carlos de su operación de la rodilla, complicada por la reciente intervención quirúrgica en el talón de Aquiles. El Presidente del Gobierno, menos afectado que otros años por los gritos de protestas callejeros, departía amigablemente con la dirigente de UpyD (Unión Progreso y Democracia) Rosa Díez, en una escena inédita en toda esta  legislatura.

Consciente de que durante todo su mandato ha pasado de todo, desde un terremoto en Lorca hasta una erupción volcánica en la Isla del Hierro, Zapatero comentaba que se había visto obligado ante la poca precisión de los científicos a consultar a especialistas en vulcanología para intentar prever lo que puede pasar en la Isla canaria en actual estado de emergencia y para elaborar los correspondientes planes de evacuación en caso  de futuras complicaciones. Por lo demás ante un comentario sobre sus enfrentamientos con Rosa Díez, Zapatero, con su mejor cara, insistía en que se va sin rencor hacia nadie.

Ha sido su último desfile y también su última Fiesta Nacional como presidente ya que el año que viene, si está como invitado en el Palacio Real, lo será como miembro del Consejo de Estado. Ha sido también el último desfile y la última Fiesta Nacional de Rajoy como líder de la oposición. El año que viene lo más probable es que esté al lado del Rey como Presidente del Gobierno de España.

Ha sido también, el último desfile de la Ministra de Defensa Carme Chacón que si se cumplen sus sueños, el año que viene es posible que este en Palacio representando al PSOE como secretaria general del partido.

Esos eran algunos de los comentarios entre políticos, periodistas, y  militares, extrañados todos, de la ausencia del Ministro Blanco en plena polémica por el supuesto escándalo de las comisiones denunciada por un empresario gallego; de la resistencia del Rey queriendo saludar a muchos de los asistentes a pesar de la suspensión del besamanos oficial; y de las esperanzas que en círculos del Gobierno y de la oposición , han surgido de pronto, sobre noticias importantes relacionadas con ETA y con la Conferencia de Paz convocada por el abogado sudafricano Brian Currin en San Sebastián el próximo Lunes con la presencia de  líderes internacionales.

Por  lo demás todos los comentarios estaban centrado en la crisis y en esa profecía lanzada con seriedad por un ex ministro económico, situado muy cerca de Rodrigo Rato: el hundimiento  económico será lento, pero será.