ZP, quien te ha visto y quien te ve…

A pocas semanas de unas elecciones generales, con el Parlamento cerrado, sin que la oposición (salvo el dirigente del Partido  Popular,  Mariano Rajoy) sepa algo más de lo que publican los periódicos, aprovechando la presencia en Bruselas del nuevo secretario de Defensa norteamericano León Panetta, el Presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, anunciaba en la tarde del miércoles que España será un país clave en el criticado y polémico sistema defensivo del escudo antimisiles.

Quien comenzó su mandato retirando las tropas españolas de Irak y pidiendo al resto de los países aliados que siguiesen el ejemplo español termina su mandato autorizando la presencia de tropas norteamericanas en la base aeronaval de Rota,  poniendo en duda  el convenio bilateral de defensa con Estados Unidos de  1988 pero enmendado en el año 2002, dos años antes de la llegada de Zapatero a la Moncloa.

Quien más critico se mostró durante la campaña del referéndum sobre la OTAN,  durante el gobierno de Felipe González,-  un referéndum condicionado a la ausencia de nuestro país de la estructura militar de la Alianza- , ha decidido,  a escasos días de su salida del poder,  que la base aeronaval de Rota, en Cádiz, albergará a partir del 2013,  el componente naval del escudo antimisiles de la OTAN, compuesto por 1200 militares norteamericanos, cien civiles y cuatro buques equipados de un sistema de defensa contra misiles balísticos (BMD) que se encargaran de proteger a Europa de supuestas agresiones de “países canallas” como Irán o Corea del Norte.

Quien más hizo por la llamada “Alianza de Civilizaciones” y  el “No a la Guerra”, aunque en estos momentos  estemos directamente implicados en dos conflictos armados como el de Afganistán, de difícil salida, y el de Libia, que todavía no se ha resuelto ya que se sigue ignorando el paradero de Gadafi y su destino final ante la Corte Penal Internacional, da un paso importante al margen del Parlamento potenciando la base de Rota a la entrada del Estrecho de Gibraltar y un enclave estratégico de cara a todos esos países que están viviendo su revolución árabe, cuyo final  todavía, a estas alturas, resulta  imprevisible.

Quien más critico se mostró con la política de defensa y militar de George Bush, el ideólogo del escudo antimisiles que apostaba a que Irán tenia misiles de largo alcance, se ha rendido sin condiciones a la rectificación que ha hecho la administración demócrata de Barack Obama,  pero que sigue respondiendo a la misma filosofía de la administración republicana, convencida de que  Europa puede estar en peligro por la agresividad de Teherán o de Pyongyang.

Algo que no cree Rusia (que ha calificado el acuerdo de “inaceptable”) convencida de que la OTAN pretende socavar su capacidad de disuasión aunque se hable solo de misiles de corto y medio alcance y el escudo no esté instalado cerca de su territorio (en Polonia o Republica checa como quería Bush), sino en buques de guerra  que, en este caso, estarán en la base de Rota.

Por ultimo,  quien menos ha hecho por la creación de empleo en Andalucía y en especial por la  deprimida y agónica bahía de Cádiz ha presentado  el acuerdo como si fuese parte de la película “Bienvenido Mister Marhall”de Berlanga. Geoestrategia y política de defensa a  cambio de supuestos puestos de trabajo para los astilleros gaditanos. Sin que haya nada firmado, ni por supuesto, comprometido… Simplemente prometido.

Teniendo en cuenta que los barcos que se instalen en Rota, han sido reparados hasta ahora  en los astilleros italianos teniendo en cuanta que en Nápoles esta la base de la VI Flota norteamericana… Eso es todo lo que hay, aparte de la declaración de la embajada norteamericana insistiendo en la “amabilidad” de los gaditanos…