La crisis griega y el pánico financiero

Nuevo batacazo de las Bolsas europeas y de la española (al peor trimestre en nueve años le ha seguido una bajada del 2,2 por ciento) que siguen reflejando la inminente recesión económica que se anuncia en Estados Unidos y, sobre todo, la interminable  crisis griega a la que no se consigue encontrar una solución definitiva y que amenaza contagiarse a España y, mas que a España, a Italia, donde se ha vuelto a disparar la prima de riesgo y el Banco Central Europeo se ha visto obligado a comprar masivamente deuda italiana.

A la creencia de que lo más probable que se  puede producir  en Grecia es una quiebra ordenada, y  la condonación del cincuenta por ciento de su deuda, -con la repercusión que ese tendrá en la banca alemana y francesa que posiblemente tendrá que recapitalizarse– se han  unido las alarmantes noticias de que el país, a pesar de todos los esfuerzos (desde Mayo de 2010 ha puesto en marcha cinco planes de ajustes),  no podrá cumplir sus objetivos de déficit publico, ni este año, ni el que viene,  pactados con la troika que negocia con Atenas: el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE). Sin ese cumplimiento  del objetivo de déficit no habrá mas  yudas para  sucesivos rescates.

Y eso, con el correspondiente efecto contagio, es lo que reflejan las Bolsas a un lado y a otro del Atlántico y la alarma que durante las ultimas semanas ha dejado traslucir el Presidente de Estados Unidos Barack Obama para indignación de los europeos, que no saben responder a esa preocupación de USA de si Europa puede contener el desmoronamiento de sus miembros más débiles.

El periódico “The Washington Post”en un informe en el que intenta explicar por que la crisis europea es importante para Estados Unidos asegura que  Grecia incurrirá en el impago de sus obligaciones de la deuda soberana, al igual que lo hizo en 1826, 1843, 1860, 1894 y 1932 y que los alemanes no seguirán rescatando a sus frágiles vecinos salvo que su irresponsabilidad tenga consecuencias. Y la irresponsabilidad es ahora el principal producto económico griego. Por tanto, el objetivo a corto plazo es controlar el impago griego mientras se construye un cortafuegos en torno al resto de la Unión Europea.

El problema es que este tipo de cortafuegos pueden saltarse con facilidad en caso de pánico financiero. El Presidente del Banco Mundial, Bob Zoellic, dice  que “Grecia representa en torno al 2% del PIB europeo, pero si no se gestiona con cuidado podría tener un efecto Lehman”.

Según el periódico norteamericano Grecia es un caso perdido –no sólo no puede pagar sus deudas, sino que no puede mantener su nivel de vida actual a no ser que incremente su competitividad en los mercados globales. Portugal podría colocarse en la misma categoría. Por el momento, éste no es el caso de Italia y España. Les falta liquidez para pagar sus deudas pero no la capacidad a largo plazo de satisfacer sus obligaciones, al menos con tipos de interés razonables.

“ Pero un pánico financiero- concluye el periódico-   podría cambiar la situación de la noche a la mañana. Los inversores huirían en estampida hacia inversiones más seguras que los bonos italianos y españoles. El incremento de los tipos de interés convertiría el desafío del flujo de caja italiano y español en una crisis de solvencia. Las fichas del dominó empezarían a caer”