¿Pedirá Zapatero a Pettit una nueva ‘auditoria republicana’?

Este lunes, bajo la presidencia de Rodríguez Zapatero, se reúne el Consejo de Ministros que, preceptivamente, tiene que disolver las cámaras y convocar las elecciones generales del próximo 20 de noviembre, unas elecciones anunciadas con cuatro meses de antelación y que han sido forzadas por el deterioro de la situación económica y por la presión de la oposición que ha procurado por todos los medios, que no se terminara la legislatura en el mes de marzo, sobre todo a raíz de la elección de Pérez Rubalcaba como candidato del partido socialista.

De esta forma, el Gobierno tiene previsto aprobar este lunes el decreto de convocatoria electoral que se publicará el martes 27 en el Boletín Oficial del Estado, con el que se inicia el proceso electoral que termina el 20 de noviembre con la jornada electoral el 13 0 el 14 dediciembre con la constitución de las nuevas Cortes y la investidura del nuevo Gobierno, en vísperas de la Nochebuena, el 22 de diciembre.

Se espera que tras el Consejo de Ministros, el presidente del Gobierno comparezca ante la prensa, para hacer una declaración institucional, sin que los periodistas puedan formular preguntas , según anunció el pasado viernes el portavoz del Gobierno, Jose Blanco.

Por lo visto, el presidente del Gobierno que lleva meses despidiéndose (lo hizo en el debate sobre el estado de la Nación, lo hizo en las sesiones de control, lo hizo en el Congreso de los Diputados y también en el Senado) no quiere convertir ese día en una nueva despedida, con lo que se limitara a hacer unas reflexiones sobre lo que ha significado esta dura legislatura, probablemente la mas convulsa de los últimos años.

Desde un cierto distanciamiento, el presidente del Gobierno, que prácticamente ha desaparecido de la vida política desde antes del verano para dar todo el protagonismo y visibilidad a su sucesor Pérez Rubalcaba, intentara justificar esta legislatura que termina al borde de la catástrofe económica y financiera, refugiándose en las difíciles circunstancias en las que ha tenido que gobernar , en medio de la mayor crisis económica mundial desde el ‘crack del 29′, con la ruptura de un modelo económico en nuestro país basado en la burbuja inmobiliaria y, en su ultima etapa, con una crisis de la deuda soberana que amenaza con llevarse por delante la eurozona y la moneda única y, que le ha obligado a realizar una política, que nada tiene que ver con lo que había prometido en las sucesivas campañas electorales.

Enamorado del “republicanismo cívico” del filosofo Philip Pettit, inspirador de su acción reformista, Zapatero pidió, cuando gano las primeras elecciones en el 2004, que el admirado filosofo realizara un balance de su primera legislatura.

Ese balance que se hizo publico con el nombre de “Examen a Zapatero” o “auditoria republicana” fue sumamente generoso ya que el presidente aprueba con sobresaliente por su fidelidad a los “principios republicanos” y “por haber hecho de España un modelo para las democracias avanzadas, en especial la labor desarrollada tanto en política social, con leyes que apoyan a los mas desfavorecidos como en política antitetoerrista y en política autonómica “

¿Va a encargar el PSOE a Pettit como miembro del Comité Internacional de expertos del partido un informe de lo que ha sido esta segunda legislatura? ¿Cuál será el balance de Philip Pettit de estos tres años largos en los que Zapatero se ha visto obligado a peder sus señas de identidad y dar la espalda a los más desfavorecidos en un ejercicio de travestismo político que probablemente le marcara para siempre?