Rajoy ya no necesita a Gallardón

A pesar de un pacto tácito que tenían entre los dos, el alcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón, no irá de número dos en las listas del Congreso de los Diputados en las elecciones del próximo 20 de noviembre, según fuentes del partido en Madrid, que insinúan que, en esta ocasión, en cuanto a votos, el alcalde madrileño, según se puso de manifiesto en las últimas elecciones municipales, no alcanzó los resultados de otras ocasiones y se vio superado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

El pacto estaba en función de los votos que dentro del centro–izquierda podía aportar Gallardón, algo que en estos momentos Rajoy, según las encuestas no necesita.

En esta ocasión no se producirá esa pelea que estuvo a punto de terminar en las elecciones del 2008, en un grave conflicto interno cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, le planteó a Mariano Rajoy que si Alberto Ruiz Gallardón iba en las listas del Congreso (podía ir, simultaneando su puesto de alcalde con el de diputado) ella estaba dispuesta a dimitir de la presidencia de la Comunidad para ir también en esas listas. Era cuando se especulaba con la posible sucesión de Rajoy y de la urgencia de colocarse en un buen puesto en las listas pensando más en la hora de la sucesión que en el simple puesto de diputado.

El conflicto en las anteriores generales, terminó con una decisión salomónica por parte de Rajoy: en las listas no irían ninguno de los dos, aunque se produjo una importante fisura en las relaciones del presidente popular y la presidenta de la Comunidad de Madrid que se puso de manifiesto con fuerza en el Congreso de Valencia donde fue reelegido, tras la derrota electoral de marzo de 2008, como presidente del partido, Mariano Rajoy.

Ahora, según fuentes populares, Gallardón, que ha desaparecido prácticamente de la escena política, que está pagando las consecuencias del fuerte endeudamiento del ayuntamiento de la capital española, que es casi superior a la suma de todos los ayuntamientos del país, y que apenas hace declaraciones periodísticas desde hace casi un año, es muy posible que ocupe un ministerio en el gobierno de Rajoy. Es más, hay quienes le han asignado, incluso, el Ministerio de Cultura con Manuel Cobo, el vicealcalde, como secretario de Estado para el Deporte.

Al no incluir a Gallardón en la lista para el Congreso, Rajoy evita un nuevo conflicto con Esperanza Aguirre y, sobre todo, corta de raíz las posibilidades que el alcalde madrileño podría tener, en el futuro, como sucesor ante cualquier eventualidad.

Hace unos días Gallardón, probablemente convencido de que en esa fecha no estará en el ayuntamiento madrileño, anunció que no presidiría la delegación que en el 2013 tendrá que defender en Buenos Aires la candidatura española a los Juegos Olímpicos de 2020 y que será Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español el encargado de tan importante misión.

Por su parte Esperanza Aguirre, que ha recordado que ya ella fue ministra en anteriores gobiernos populares con José Maria Aznar, tiene la certeza de que Rajoy no contará con ella para el Gobierno. Su ilusión, según algunos de sus colaboradores, estaría en aspirar a la alcaldía madrileña, puesto que dejaría libre Gallardón, si entra en el futuro gobierno de Rajoy, y que posiblemente ocuparía Ana Botella.

Como contaba ayer Manuel Martin Ferrand, la pelea por el número dos en la lista de Madrid estaría entre la actual portavoz parlamentaria Soraya Sáenz de Santamaría y Ana Mato, aspirante también al puesto de secretaria general del partidlo frente a Maria Dolores de Cospedal.