Nuevo y peligroso lunes negro

Nuevo lunes negro en las bolsas de toda Europa, especialmente en la española que, dentro de un gran caos y tensión, perdió un 3,4 por ciento, que unido al desplome del pasado viernes, la bajada se sitúa en un 7,7 por ciento, con lo que en lo que va de año el Ibex español pierde un 22,5 por ciento, una situación realmente insólita en la historia de la Bolsa española.

Las incógnitas sobre el futuro de la zona euro, las dificultades de Grecia para hacer frente a sus compromisos para recibir las ayudas acordadas, las especulaciones sobre una recesión mundial, tanto en Estados Unidos como en los países de la euro zona, la resistencia de Alemania a aprobar los eurobonos, las tensiones dentro del Banco Central Europeo sobre la compra de deuda española e italiana que provocó la semana pasada la dimisión del economista jefe del BCE; y el temor al contagio que en España e Italia puede producir una quiebra de Grecia, han creado tal clima de alarma y de preocupación en la eurozona que, por primera vez, se trabaja con la posibilidad de que Grecia salga del euro, con todas las consecuencias políticas y económicas que eso puede suponer para el futuro de la Unión Europea y de la eurozona.

Recientemente, tres grandes bancos – uno norteamericano, otro suizo y un tercero francés- hicieron público a petición de sus clientes un análisis que para muchos puede parecer de “economía ficción” pero que, cada día, está más cerca de la realidad sobre las consecuencias del estallido de la zona euro.

La realidad es que, a pesar de lo que pueda haber de especulación y de “complot” de los mercados financieros, la moneda única libra una batalla por su supervivencia y cada día que pasa el terreno que tiene que ceder es más peligroso, y ya se habla claramente de la insolvencia de Grecia, de su salida del euro y de un efecto en los países de la eurozona parecido al que en el sistema financiero tuvo hace tres años la quiebra de Lehman Brothers. Se trataría de un Lehman Brothrers de los Estados, de consecuencias imprevisibles, algo que parecía imposible hace solo unos meses, como era la salida de Grecia de la eurozona, ante la imposibilidad de cumplir sus compromisos adquiridos con la Comisión Europea, con el Banco Central Europeo, y, con el Fondo Monetario Internacional, es ya hoy una realidad muy próxima ,y bastante posible, y sobre la que está trabajando sobre todo Alemania, alarmada por la situación de sus Bancos ante la deuda griega que va a necesitar una intervención masiva en una recapitalización realmente millonaria de la banca europea y que la nueva directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) Christine Lagarde, ha calculado, en nada más y nada menos, que doscientos mil millones de euros. Una quiebra de Grecia tendrá una inmediata repercusión en España y en Italia, países en los que desde principios del mes de agosto está interviniendo el Banco Central Europeos comprando masivamente deuda.

Este lunes, la prima de riesgo española -que es el sobreprecio exigido a los bonos a 10 años del Tesoro, frente a los alemanes, de referencia por su estabilidad- ha empezado la semana con un repunte de más de 21 puntos básicos hasta rozar los 360.

Con este repunte, el indicador, considerado como el mejor barómetro de la confianza de los inversores en las finanzas de un país, ha superado las cotas que marcó la semana pasada y ha marcado su nivel más alto desde que el Banco Central Europeo comenzase a comprar deuda frente a la reticencia de un sector del BCE, entre ellos el economista jefe Jurgen Stark que dimitía el pasado viernes y provocaba un nuevo hundimiento de las bolsas europeas…

Por si faltara poco el accidente nuclear francés de Marcouloe, a doscientos cincuenta kilómetros de España, no ayuda precisamente a ese clima de tranquilidad y sosiego que necesita la gran crisis en la que está nuestro país y la eurozona…