La Reforma Constitucional no despeja los peligros para la Deuda

Setenta y dos horas después de aprobarse en el Congreso de los Diputados la polémica “Reforma Constitucional”, por imposición del directorio franco-alemán y el Banco Central Europeo, BCE, y, en vísperas de que esa reforma pase a ser ratificada por el Senado este miércoles, el huracán financiero que estalló a principios del mes de agosto y que se calmó con diversas medidas económicas, entre ellas con la decisión del Banco Central Europeo, BCE, de comprar masivamente Deuda Pública española, cuando la prima de riesgo se disparó por encima de los 421 puntos, ha vuelto a soplar con fuerza.

Con tanta fuerza que, este lunes, esa tormenta perfecta que parece estar formándose en torno a la economía mundial, ha vuelto a provocar un nuevo hundimiento de la Bolsa española con una bajada del 4.6 por ciento que ha colocado el listón en los 8.100 puntos con el objetivo a abatir por los bajistas de los 8.000 puntos ,y , en un nuevo aumento de la prima de riesgo de los bonos españoles a diez años, respecto al bono alemán que, por la mañana, a primera hora, alcanzaba los 328 puntos, dieciocho puntos más que el cierre del lunes, y al final de la jornada, alcanzaba los 340 puntos básicos, con lo que ha quedado suficientemente claro que la reforma constitucional no ha servido, como han venido vendiendo tanto el partido popular como el partido socialista, para calmar, ni mucho menos a los mercados.

La pasada semana este cronista mantenía que la precipitada reforma constitucional no iba a producir ninguna tranquilidad en los mercados ni transmitir esa credibilidad que, en estos momentos, necesita la Deuda Pública española según se han encargado ya de poner de manifiesto dos de las principales agencias de calificación, Moody’s y Standard &Poor’s, que creen que los grandes problemas están en poner en marcha nuevas reformas, nuevos recortes en el gasto más que una limitación del mismo, afrontar el déficit público por cuenta corriente, un aumento de la competitividad y una mayor flexibilidad en el mercado laboral.

A los temores expresados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) de una posible recesión económica global, se han unido los temores a que Grecia no pueda controlar su déficit público, según se ha anunciado ya, y, cómo no, los temores de que esa recesión económica que ha pronosticado la directora general del Fondo Christine Lagarde, esté a punto de llegar el próximo trimestre a España, según los datos que se han conocido del llamado Indicador Sintético de Actividad (ISA), que ha disminuido en lo que es la primera caída en dos años, lo que significaría que nuestro país puede estar en camino de volver de nuevo a la recesión, ya que, en estos momentos, la economía española será la que peor evolucionará el año que viene.

La Comisión Europea ha recordado hoy que las medidas de austeridad que adopte España no serán suficientes ya que “La austeridad por sí sola no va a solucionar los desafíos de economías que están sometidas a mayor presión, como el caso de la economía española”, afirmó en declaraciones a la prensa el portavoz económico de la CE.

Según el portavoz, esa austeridad “tiene que ir acompañada necesariamente de reformas económicas para que haya más crecimiento y por lo tanto más empleo”.

En cuanto a las recetas para salir de la crisis, el portavoz sostuvo: “nunca he oído a la Comisión hablar de un déficit cero, he oído a la Comisión hablar de presupuestos equilibrados, los criterios son bien conocidos, los objetivos aceptados por los países también en el caso de España, el 3 % en 2013″.