Comienza la “reforma express” de la Constitución

Después de numerosas reuniones durante todo el lunes que comenzaban a primeras horas de la mañana con un pleno de la Ejecutiva Federal del Partido, presidida por el secretario general Rodríguez Zapatero, y que terminaba a últimas horas de la noche con la comparecencia del candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba ante el grupo parlamentario, nada indica que quienes mas han criticado la forma en que se va a llevar a cabo la reforma urgente de la Constitución para controlar el déficit, pactada con Mariano Rajoy, estén dispuestos a dar un voto de castigo a Rodríguez Zapatero por sus improvisaciones, exigiendo, en las próximas horas la celebración de un Referéndum que ratifique el pacto firmado por socialistas y populares.

Después del malestar causado dentro del partido por la forma en que se va a reformar la Constitución deprisa, corriendo y, en apenas quince días, sin posibilidad de debate, y del pronunciamiento de numerosos diputados  denunciando lo que muchos han interpretado como una improvisación mas del Presidente del Gobierno y de su miedo a que antes de las elecciones del 20 de noviembre se produzcan nuevos movimientos especulativos sobre la Deuda Pública española (veremos qué pasa en las próximas semanas a la vista del poco efecto que en los mercados ha producido la reforma que comienza a votarse hoy en el Congreso de los Diputados) nada indica que se vaya a producir una fuga de votos que fuerce al Gobierno a convocar el reclamado Referéndum.

Los que pensaban que el PSC, que había manifestado claramente sus reticencias a la forma en que se va a llevar a cabo la reforma, iban a romper la disciplina de voto, o que era posible que un mínimo de seis diputados votasen a favor de solicitar el referéndum con lo que se podría haber llegado a ese diez por ciento de diputados (35) necesarios para forzar la consulta popular, han visto que, al final, a pesar de la crisis en la que esta instalado el partido del gobierno, lo que prima es la disciplina de voto, más, incluso, que la prima de riesgo.

A pesar de todas las movilizaciones y manifestaciones  exigiendo un Referéndum, a las que se han sumado este lunes, los dos principales sindicatos, Comisiones Obreras y Union General de Trabajadores, que convocarán concentraciones en los próximos días junto con el Movimiento 15-M, “Democracia Real Ya”, y numerosas asociaciones y ONG, este martes se abre la tramitación “express” de la reforma con la toma en consideración por el Pleno del Congreso de la propuesta de reforma que fue presentada por el PSOE y el PP el pasado viernes.

Según el artículo 167 de la Carta Magna, los proyectos de reforma constitucional deberán ser aprobados por una mayoría de tres quintos de cada una de las cámaras que, en principio, suman los dos grupos que han impulsado la reforma, PSOE y PP.

Una vez que la proposición de reforma del artículo 135 de la Constitución, salga el Viernes del Congreso, seguirá su trámite en el Senado, donde previsiblemente será sometida a votación el martes o el miércoles de la próxima semana.

El texto constitucional establece que, aprobada la reforma por las Cortes, se abre, entonces, un plazo de quince días tras el cual si una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras así lo solicita deberá ser sometido a Referéndum. Algo que, a estas alturas, parece imposible.