Rosa Díez y la tercera urna…

Rosa Díez, la dirigente del partido UPyD (Unión Progreso y Democracia), la única que durante estos años ha venido pidiendo en el Parlamento reforma importantes como la recuperación por el Gobierno central de algunas competencias imprescindibles para la cohesión de España y la igualdad de todos los españoles ante la Ley, la reforma de la Ley Electoral, del Tribunal Constitucional o la supresión de las Diputaciones, ha concretado la petición del masivo movimiento que se ha producido a través de las redes sociales “Si se reforma la Constitución, #yoquierovotar” y ha iniciado una campaña para que el 20 de noviembre se ponga una tercera urna para que los ciudadanos decidan sobre la reforma constitucional que han pactado ya, Zapatero y el líder de la oposición Mariano Rajoy.

La reforma constitucional con el establecimiento de un techo de gasto en los Presupuestos generales del Estado, impuesta por el directorio europeo, indica que la economía española esta mucho peor que lo que declara oficialmente el Gobierno, con lo que hacer ahora en una semana escasa una reforma de la Carta Magna por la puerta de atrás es ignorar el parecer del ciudadano que tendría que manifestarse a través del correspondiente Referéndum aprovechando las elecciones generales convocadas para el próximo 20 de noviembre.

Aprobar una reforma de la Constitución sin ningún tipo de debate previo, sin que el ciudadano sepa realmente que es lo que hay detrás de esa reforma y, por qué esas prisas en abordar una medida discutible, a resolver en un semana escasa, sin el consenso, por ahora, del resto de los partidos políticos, con un partido socialista dividido y que por primera vez se esta rebelando con las improvisaciones del señor Rodríguez Zapatero (ahí esta la oposición manifoestada de personajes tan dispares como Antonio Gutiérrez, Josep Borrell, Tomás Gómez, Alfonso Guerra, Patxi López o Juan Fernando López Aguilar) es un autentico disparate , además de inútil,  si lo que se quiere es seguir la imposiciones de Merkel y Sarkozy y tranquilizar a los mercados.

¿Cuántas medidas se han tomado para tranquilizar a los mercados, cuánto ha durado esa tranquilidad y para qué ha servido estar cambiando continuamente de política como ha venido haciendo el señor Rodríguez Zapatero? ¿Es que acaso una reforma constitucional que regule el déficit va a despejar todas las dudas que existen sobre el futuro de la economía española y sobre el grado de cumplimiento de los compromiso adquiridos cuando algo tan elemental como el derecho a una vivienda digna a o a un puesto de trabajo, reconocido también como otros derechos en la Constitución, se han convertido en papel mojado?

La reforma que se anuncia, ni transmite tranquilidad a los mercados a medio plazo, ni va a salvar a la eurozona como señala un escéptico editorial del diario ‘Financial Times’.

El periodico económico britanico sostiene que  ”los problemas de España se derivan no de unos déficit presupuestarios excesivos, sino de una burbuja en la construcción y en la vivienda, de unos bancos descapitalizados y de unos déficit por cuenta corriente agravados por el descenso de la competitividad empresarial”.

Este diagnóstico “lo conocen bien”‘ los políticos españoles, por lo que la verdadera explicación para la reforma constitucional es así de retorcida y así de obvia, y esos políticos “adoptarán una enmienda de Presupuesto equilibrado no porque sea buena en términos económicos, sino porque es un dogma alemán”‘. Se va a reformar la Constitución Española porque Alemania tiene la llave que abrirá la puerta para que la Facilidad Europea de Estabilización Financiera, el fondo de rescate de la eurozona, compre deuda del Gobierno español.

La única reforma constitucional urgente, como viene manteniendo Rosa Diez es una reforma que diseñe un modelo de país para los próximos treinta años… Y, eso sí, con la participación de los ciudadanos… y con una tercera urna.