Medidas que no se corresponde con la gravedad de la situación

Hoy martes se interrumpen las vacaciones oficiales para que el Congreso de los Diputados apruebe un segundo paquete de medidas económicas que, de acuerdo con el compromiso adquirido con el Banco Central Europeo a cambio de que el BCE siga comprando deuda publica española, tienen como objetivo llegar, tal como estaba previsto desde hace meses, a final de año a un déficit del seis por ciento.

Las medidas, sin tener el calado de lo que se ha aprobado en Italia, el otro país castigado por los problemas de su deuda, son una simple componenda económica que ni aleja a España de los peligros de un eventual rescate, ni da las suficientes seguridades a los mercados para que la prima de riesgo se coloque en unos límites razonables.

El problema reside en que el Gobierno ha querido apoyarse solamente en medidas fiscales simbólicas. Es el caso de ese anuncio de recaudación adelantada de cinco mil millones de euros en recortes adicionales, la mitad de los cuales proceden del adelanto a este año del cobro de recibos fiscales con vencimiento en 2012.

Es decir, un anticipo de la recaudación del impuesto de sociedades del año que viene mediante la elevación del porcentaje de cálculo de los pagos fraccionados que deben realizar las grandes empresas a costa de quien tenga que gobernar el país a partir del año que viene con los mismos compromisos o mayores, de disminución del déficit público que ahora… Se trata simplemente de la aplicación de ese principio tan español de que el que venga detrás que arree.

El otro capítulo de disminución del gasto se centra en la sanidad y en ese calculo, hecho por simulación, que se ha hecho de que si todos los médicos recetan las medicina por el principio activo (genérico) y no por la marca del producto, se pueden ahorrar otros 2.500 millones de euros.

Ninguna de esas dos medidas de relativo ahorro, ni la rebaja temporal del IVA para la adquisición de una nueva vivienda, (todo un paquete que será aprobado, gracias al apoyo del Partido Nacionalista Vasco y la abstención del Partido Popular) se corresponde con la gravedad en la que encuentra la economía nacional, con un crecimiento escaso, un nivel de paro disparatado y unos bancos cargados de deuda inmobiliaria, ni contribuyen precisamente a alejar los peligros que se ciernen sobre nuestra deuda y nuestro futuro en la eurorozona.

Es la tesis que mantiene el diario britanico “Financial Times” cuando afirma que las últimas medidas anunciadas por el Gobierno español no permitirán situar a España fuera del “punto de mira” de los mercados financieros, mientras que dan la impresión de un Ejecutivo que aparentemente “se ha dado por vencido”. ”Las medidas de Salgado dejan el regusto a un Gobierno que aparentemente ya se ha dado por vencido”, indica el periódico, seguro de que el sucesor de la ministra de Economía “tendrá que recoger el testigo y correr con más fuerza”.

En este sentido, el diario señala que, si bien la reciente intervención del Banco Central Europeo (BCE) en los mercados secundarios de deuda ha servido para rebajar los costes de financiación del Gobierno, ésta “no puede continuar indefinidamente”. ya que el BCE no puede devolver la confianza a España sino que esta labor corresponde a Zapatero al que se le ha echado el tiempo encima…