Mas allá de las soluciones Merkel-Sarkozy

¿Se calmarán los mercados con las propuestas hechas públicas este martes por el presidente francés Nicolás Sarkozy y la canciller alemana Angela Merkel sobre un gobierno económico fuerte para toda la eurozona  que, constituido por los presidentes y jefes de Estado de los diecisiete  países del euro y presididos, por el momento, por el máximo responsable del Consejo Europeo, Van Rompuy, se reúna un par de veces al año para intentar articular una política económica y, sobre todo, presupuestaria común.

¿Ha respondido a la expectación creada la cumbre franco-alemana de París, a la vista de los resultados conocidos sobre el parón de la economía de los principales países de la eurozona, especialmente de la locomotora  de Berlín, cuando los problemas de la deuda de países como Italia, España y, en mucho menor medida, Bélgica y Francia están sin resolver, a  pesar de las medidas adoptadas para las operaciones en corto en la Bolsa que duraran, por el momento, una semana mas?

¿Es suficiente tal como han ido transcurriendo los acontecimientos económicos en esta primera quincena de agosto, insistir, como han planteado Sarkozy y Merkel, de forma grandilocuente en que los diecisiete países de la moneda común incluyan en sus constituciones, antes del verano del 2012, un límite de déficit público, algo así como una regla de oro económica y que se instituya una tasa para las transacciones financieras que no deja de ser una especie de “tasa Tobin”,  un nuevo IVA comunitario para financiar el presupuesto de la UE del periodo 2014-2020, y reducir así las contribuciones directas de los Estados miembros, que en la actualidad representan casi dos tercios del total?

¿Por qué la solución de los eurobonos como camino inmediato para cortar los movimientos especulativos sobre la deuda pública, que en algún momento ha llegado a afectar gravemente a Francia y a sus bancos, es, según el Presidente Sarkozy, el final de un proceso y no el inicio del mismo dada la situación de caos económico en el que esta viviendo la euro zona?

Todas estas preguntas tendrán respuestas a partir de hoy en una coyuntura además, en la que se esta poniendo en duda el futuro de Europa y, sobre todo, la idoneidad de sus líderes.

Aunque la canciller alemana, en la rueda de prensa tras la cumbre de París, ha repetido que en el euro está nuestro futuro y nuestro bienestar, la realidad es que cada vez son más numerosas las voces que ponen en duda la supervivencia de la moneda común, algo que además se produce en una Europa en crisis donde se está limitando la libertad de movimientos  a través de las fronteras nacionales y está en duda la propia seguridad colectiva  trasatlántica. Y, además, en unos momentos en los que no existen líderes europeos, sino solo un canciller alemana y un presidente francés. El resto, o no existe, o están más pendientes de los localismos que de  la construcción europea.

Recientemente, “The New York Times” manifestaba la preocupación norteamericana por la actual situación europea en tanto “la solución de Europa” es también un problema para los estadounidenses  en tanto que una facturación del euro podría arrastrar  a la baja  a la economía mundial

Una ruptura de la OTAN  podría suponer que EEUU tuviese que asumir más cargas de seguridad ante unos dirigentes  europeos incapaces de tomar las necesarias  decisiones duras (caso del conflicto libio que ya dura seis meses).

La solución, según el análisis del periódico norteamericano, sería reestructurar  la deuda excesiva, recapitalizar los bancos afectados y relajar la austeridad lo suficiente para que los países deudores –Grecia, Irlanda y Portugal son los que en mayor riesgo están- crezca para volver  a ser solventes. Ningún país puede financiar una solución así, pero si Europa en su conjunto.