Reducir a más de la mitad el número de municipios

La decisión de Grecia y de Italia de reducir sensiblemente el número de municipios para luchar contra el déficit público, una decisión aplaudida por Bruselas y por el Banco Central Europeo, replantea indirectamente  en España la necesidad de una reforma de las Administraciones-central, autonómica y municipal. Algo difícil de conseguir sin un pacto previo de los partidos políticos y en algunos aspectos, sin una reforma de la Constitución en caso de que se aborde, incluso, una reforma de las provincias algo que afectaría electoralmente a las circunscripciones provinciales.

Presionado por las medidas de ajuste y austeridad, el gobierno griego ha suprimido todos los municipios inferiores a los diez mil habitantes y se ha quedado solo con 679, lo que le supondrá un ahorro de 1200 millones de euros, nada comparable con el último plan de ajuste aprobado este  fin de semana por el gobierno italiano, que ha suprimido treinta y seis provincias que no llegan a una población de  trescientos mil habitantes y ha prescindido de 1500 ayuntamientos de menos de un millar de habitantes que tendrán que fusionarse para ahorrar en los próximos dos años  mas de 9.000 millones de euros.

Aquí, el único debate que se ha abierto sobre el tema es la supresión de las Diputaciones -un debate que calentó el ex presidente del Gobierno Felipe González, que reconoció publicamente la inutilidad de esas instituciones- , un debate que el Partido Popular ha frenado, acusando a los socialistas  de plantearlo cuando han perdido todo el poder en unos organismos  que siempre han servido para colocar a militantes que han quedado descolgados de otros puestos.

Aquí es difícil que se llegue a un acuerdo para reducir el número de municipios que es similar al que, hasta ahora existía en Italia, dándose la circunstancia de que, en vez de reducir ayuntamientos en estos últimos quince años, son 23 los nuevos municipios que se han creado.

Es más, aquí, el único partido que ha afrontado claramente el tema ha sido el de Rosa Diez, Unión Progreso y Democracia (UPyD) que ya, en octubre del año pasado en un informe elaborado por la Fundación Progreso y Democracia  sobre el coste de las entidades  locales y el “despilfarro municipal” cifraba en 6.221 millones de euros ese despilfarro de los cuarenta principales ayuntamientos de España. La tesis del estudio es que el número de ayuntamientos-8112-. es excesivo y que la mayoría de ellos son demasiados pequeños para ser eficaces (casi siete mil tienen menos de 5.000 habitantes) con lo que eso supone en sobrecosse por alcaldías, concejalias, edificios municipales, administración duplicada…

La conclusión de UPy D, que sostiene que el modelo municipal español se diseño en 1812 cuando las Cortes de Cádiz y que obedece  a un esquema “campesino parroquial que aun perdura” es que el actual sistema es insostenible y que habría que reducir en  un setenta por ciento el total de los ayuntamientos españoles, suprimiendo todos los municipios de menos de 5.000 habitantes. Con esa supresión y, con criterios más eficaces a la hora de gestionar, se podrían ahorrar hasta 22.000 millones de euros, lo mismo que España ha venido pagando cada caño por el interés de la Deuda.

Elemental para muchos, pero problemático para algunos  ayuntamientos y, sobre todo, para gran parte de los partidos políticos. Lo malo es que se hace ahora por el momento económico o no se hará nunca una reforma que ya se ha hecho en otros países de Europa.