Consecuencias del “efecto Rubalcaba”

Los sondeos electorales pueden cambiar los planes de los socialistas sobre la fecha de las elecciones generales y sobre todo, puede hacer cambiar el calendario del presidente del Gobierno que, presionado por la oposición, la patronal y por elementos de su propio partido, le quieren llevar a un adelanto electoral al mes de noviembre.

De este modo, los sondeos electorales, especialmente la última encuesta hecha pública por el CIS (Centro de Investigaciones Sociólogicas) pueden influir en la decisión final que tome el presidente del Gobierno, confiado en que el tiempo juega a favor del candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba y que lo mejor sería alargar la legislatura hasta su agotamiento en el mes de marzo.

Esa última encuesta sitúa a Rubalcaba, tras su lanzamiento formal como sucesor de Zapatero, en una posición de ventaja que nadie esperaba ya que según el CIS , el “efecto Rubalcaba” se ha dejado sentir hasta el punto que los diez puntos que, hasta ahora, le sacaba de ventaja el Partido Popular al Partidlo Socialista ha quedado en siete, un resultado que aleja al PSOE de esa zona peligrosa por debajo del treinta por ciento que coloca al partido socialista en una situación muy parecida a la de las primeras elecciones generales celebradas inmediatamente después de la muerte del general Franco.

Con esos resultados del CIS , los socialistas se colocan en un treinta y seis por ciento de votos, frente a un Partido Popular (43,1 por ciento) que se mantiene firme, desde las últimas elecciones autonómicas y municipales en las que arrebataron casi todo el poder autonómico y local a los socialistas, pero que empieza a reflejar la falta de propuestas y el desgaste que supone una falta absoluta de colaboración ante la difícil situación económica y una verdadera obsesión por el adelanto electoral.

El que en la encuesta del CIS la valoración de Rajoy y de Zapatero aparezcan bastante igualadas ha inquietado mucho menos que los datos que indican que el candidato socialista Pérez Rubalcaba es considerado “más eficaz, dialogante, y que entiende mejor los problemas de España” que el candidato popular y, sobre todo que, tiene más capacidad de negociación, es más honesto y tiene más visión de futuro” que Mariano Rajoy.

Menospreciada por los populares y acogida con indisimulado júbilo por los socialistas, la encuesta del CIS reflejaría no solamente, según los analistas, el giro que ha dado Pérez Rubalcaba a su campaña, acercándose a las posiciones más de izquierdas, y más críticas a las decisiones económicas adoptadas por Rodríguez Zapatero en el último año, a las más críticas, también con la gran Banca y, sobre todo, a muchas de las reivindicaciones del Movimiento 15-M, así como a la falta de iniciativas de la oposición popular cuyo único eslogan pasa por el adelanto electoral, sin proponer nada ante la difícil situación por la que atraviesa el país.

Un país como el nuestro, metido de nuevo, en una crisis de deuda soberana que no ha despejado la última Cumbre de Bruselas como se ha puesto de manifiesto en el último pleno parlamentario del curso en el que el presidente ha pedido que dada la situación del país (ha vuelto a bajar la Bolsa y aumentado el riesgo país), la oposición tiene unas responsabilidades institucionales a las que no puede renunciar.