Escándalo en el chiringuito de Teddy Bautista

La detención de la cúpula de la polémica SGAE (Sociedad General de Autores y Editores), el espectacular registro de su sede ,  instalada en el lujoso Palacio de Longoria,  en el centro de Madrid, por parte de la  UCO , (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil), los interrogatorios practicados por el juez de la Audiencia  Nacional Pablo Ruz, para averiguar posibles delitos societarios y de apropiación indebida , por haberse creado  toda una estructura  paralela que se habría lucrado de una benefiosa relación económica con las entidades del denominado grupo SGAE,  hasta el punto de que se habla de unos beneficios, para los supuestos implicados , de mas de cuatrocientos millones de euros, y la polémica  y acusaciones surgidas entre diversos grupos de autores  e interpretes , amenaza con convertirse en uno de los mayores escándalos dentro de nuestra industria cultural.

El hecho de que en el centro del escándalo este la impopular  SGAE , que a veces ha actuado como si fuese un grupo de la mafia encargado de recoger el impuesto de la protección (en este caso de la “reproducción “musical en todo tipo de c) y,  entre los detenidos  se encuentre su Presidente , Eduardo (Teddy) Bautista, un antiguo interprete de Soúl  y de rock con el  conjunto “los Canarios” y conocido por hacer de Judas en el musical “Jesucristo Superstar”,  convertido en gerente y administrador de una sociedad que factura al año cientos y cientos de millones de euros, que cuenta con cerca de quinientos empleados y delegaciones en los sitios mas insospechados del mundo como China y Japón, así como numerosos auditorios y teatros,   ha dado al escándalo  tales caracteres de polémica que, al final, son muchos los que han resultado afectados por las noticias que durante setenta y dos horas han monopolizado el interés de Internet y de todas las redes sociales.

Los primeros,  la Junta directiva de la SGAE que,  además .había sido reelegida el día  anterior   de la intervención judicial de la Guardia Civil., Después, el Ministerio de Cultura que a pesar de las numerosas denuncias presentadas en tiempo y forma por diversas asociaciones dignas de todo crédito, especialmente las provenientes de los internautas,  no ha actuado con la  diligencia y  contundencia  que el caso hubiera exigido. Y, por ultimo, el gobierno de Rodríguez Zapatero que debía haberse alarmado con tiempo de muchas de las tropelías cometidas por el señor Bautista y algunos de sus colaboradores,  que en estos años,  han convertido a la SGAE en  un chringuito privado en  su cortijo particular,  sin que se haya ejercido ningún tipo de control .

No es que exista una responsabilidad personal del Presidente del Gobierno con muchos de los supuestos  implicados  en este escándalo, esos que Esteban González Pons ha denominado “amigos íntimos de Zapatero”. Es que en ocasiones han sido ellos los que han dictado la doctrina del Gobierno como en el caso del discutido “canon digital “o, recientemente, con la polémica Ley Sinde  que ha dado origen entre otros motivos al nacimiento del Movimiento 15-M.

Solamente cuando se hizo publico  que había implicaciones entre directivos de la SGAE y uno de. los imputados en la trama “Gurtel” o , cuando se supo que el señor Bautista se embolsara,  cuando se retire,  una pensión  vitalicia de 24.511 euros mensuales, unos trescientos mil euros al año al margen de sus derechos de autor,  (su sueldo actual como Presidente es de 323.773 euros) debieron saltar todas las alarmas.

Por lo menos, se hubiera evitado que el dinero desviado a sociedades paralelas fuese mucho menor que el que actualmente se estima. Y que puede suponer  una cifra superior a  los beneficios de todo un año que se reparte entre los autores.