Garzón quiere hacerse con el 15-M

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, actualmente suspendido de sus funciones por sendos delitos de prevaricación y a la espera de juicio, pretende encabezar un movimiento político cercano a la izquierda inspirada, sobre todo, en muchos postulados y reivindicaciones que ha venido defendiendo el Movimiento 15-M.

Garzón, que probablemente sea suspendido definitivamente como juez tras algunos de los juicios que tiene pendiente en el Tribunal Supremo, es autor del libro “Reacciona”, junto con otros conocidos escritores y periodistas, entre los que se encuentra, el ex director general de la UNESCO Federico Mayor Zaragoza, del escritor y catedrático Jose Luis Sanpedro y del “resistente” francés Stéphane Hessel, que participó en la elaboración de la Carta de los derechos Humanos de la ONU e inspirador del manifiesto “Indignaos” que se ha convertido en el libro de referencia de un Movimientos que ha sido, en España, precisamente, donde más ha arraigado, organización que más fuerza ha adquirido.

Probablemente creyéndose Hessel, con el que no tiene ningún punto de coincidencia, el juez Garzón, que ya estuvo en la política y que aceptó ir en las listas electorales como número dos del PSOE por Madrid en la candidatura que encabezaba Felipe González, pretende volver a la política de la que se fue cuando no vio colmada sus expectativas, aprovechando la base de lo que es el Movimiento 15-M e, ignorando que, si algo ha tenido de novedoso el Movimiento de los indignados es, precisamente, la carencia de figuras más o menos conocidas y la obsesión porque nadie se apropie de un patrimonio que es de todos. De ahí su alergia a tener portavoces y a cambiar periódicamente a los mismos.

Hace unos días el polémico juez afirmaba en el periódico “Público” en un manifiesto que denominaba “indignadanos” que el 15 de mayo surgió en España un movimiento que, con mayor o menor fuerza, se ha extendido a otros países. Y la indignación popular que venía fraguándose desde hacía tiempo cristalizó en este movimiento que, representándonos a todos, “despedía la fragancia de lo nuevo, la convicción de la razón y el civismo de su demostración.”

“Era -en palabras del juez- un plante surgido de una sociedad que cuestionaba y cuestiona muchos de los clichés que el mundo de la política tiene establecidos. Y hoy, las calles se llenan de indignación, pero de una indignación activa, democrática y pacífica. A este movimiento que hoy ocupa las calles y avenidas están llamados todos los demócratas que tanto lucharon por recuperar una democracia secuestrada durante 40 años de dictadura y todos los que la han consolidado; están llamados quienes, a pesar de las adversidades y de quienes se aprovechan de la ruina de los justos, quieren y son capaces de cambiar el mundo día a día; y están llamados quienes, además de estar indignados, han dicho “basta” y han decidido ser protagonistas por encima de toda la caterva de mediocres y agoreros que, desde la caverna de la intolerancia, tan solo saben moverse en el cuenco de su mano, ajenos a los cambios que se están produciendo en el mundo”

Todo un manifiesto político que, según fuentes solventes, será completado y ampliado los próximos días por una amplia convocatoria cívica a la que se sumarán conocidos integrantes de ese conjunto de conocidos personajes que, hasta ahora, han permanecido fiel a Zapatero como Miguel Ríos, Victor Manuel, Ana Belén, Pilar Barden, Luis García Montero, Almudena Grandes o Juan José Millas.

¿Es Garzón la persona adecuada para encabezar ese Movimiento? ¿Se dejará encabezar el 15-M por Baltasar Garzón? ¿Está libre el polémico juez de toda sospecha? ¿Pondrá el juez el Movimiento al servicio de algo o de alguien?