Zapatero se acerca a los “indignados”

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha aprovechado el que es, su último debate sobre el estado de la nación, para reivindicar todo lo que, a pesar de los ajustes, lo que su gobierno ha venido realizando a favor del Estado de bienestar, y a favor también de los desempleados, pensionistas y sectores más desfavorecidos, en lo que se considera una serie de guiños hacia la izquierda y, sobre todo, hacia los “indignados” que han puesto en marcha el Movimiento del 15-M y que, a partir de hoy, celebrarán un debate del estado de la nación paralelo a escasos metros del Parlamento en la Puerta del Sol madrileña.

Sin inmutarse, Zapatero se ha referido a gran parte de las reivindicaciones que se han hecho en centenares de plazas de todo España y ha hablado de las mejoras económicas que han tenido los pensionistas durante su mandato, de la política de becas, del fomento de la formación profesional para los jóvenes, de la Ley de Dependencia, de la mejora de la sanidad, la cobertura económica para los parados, y, en general de una mejora del estado de bienestar que, en cuanto a recursos, a pesar de los ajustes económicos que ha habido que afrontar, son un sesenta por ciento mayores que cuando el inicio la primera legislatura socialista en el año 2004. En 2011 se están dedicando 180.000 millones de euros a políticas socialistas, o sea 50.000 millones más que en 2004″.

Poniendo, además, punto final a lo que parecía un acercamiento a quienes en las calles han expresado su malestar, anunciando una medida que ha sido una reivindicación del 15-M hasta el punto que gracias a la movilización de muchos de sus integrantes, se han impedido varios desahucios “En las próximas semanas, – ha dicho Zapatero- aprobaremos nuevas medidas de protección de las personas sujetas, por imposibilidad de atender a sus compromisos, a procedimientos de ejecución hipotecaria, que serán compatibles con los imperativos de seguridad jurídica y de solvencia de las entidades prestatarias”.

Para Zapatero “salvo expresiones minoritarias de violencia, absolutamente condenables e inaceptables, lo que hemos visto en las últimas semanas son manifestaciones, protestas y demandas realizadas al amparo de derechos democráticos. Forman parte de la fisiología y no de la patología de nuestro modelo de convivencia. Y reivindican el valor de la política.

“Podemos discrepar con no pocas de las propuestas, muy heterogéneas, que se hacen en esos encuentros ha añadido -pero, deben ser objeto de respeto, de un respeto sincero, no retórico- y son de interés indudable para los gobernantes democráticos”

Por otra parte, tal como se preveía, este último debate sobre el estado de la nación con Zapatero como presidente del Gobierno, se ha convertido en un cruce de acusaciones finales entre Zapatero y Rajoy , en la descripción de dos Españas, totalmente distintas, una, la de Zapatero que está a punto de iniciar la recuperación económica, porque se han puesto las bases de esa recuperación con las reformas económicas aprobadas y, otra la de Rajoy, casi a la altura del drama que está viviendo Grecia, algo que ha producido la indignación y la dureza de un cara a cara entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición .

Todo, según lo previsto, en un final de ciclo en el que el líder de la oposición, casi con desgana, ha vuelto a pedir elecciones anticipadas para que termine la actual agonía en la que se encuentra el Gobierno y su presidente. Y el presidente ha vuelto a insistir en que su propósito es convocar elecciones, cuando toque (no ha hablado en ningún momento de agotar la legislatura) y aprobar las reformas pendientes, aunque ha aclarado que no tiene previsto aprobar nuevos ajustes.