A propósito del 15-M

Esta semana ha comenzado en Valencia una marcha de cientos de ciudadanos que recorrerán pueblos y ciudades a donde llevaran lo que es el espíritu del 15 M, del espíritu de los llamados “indignados”, un movimiento que comenzó en Madrid y que, por primera vez en Europa, está cuestionando el llamado “Pacto del euro“, los postulados de austeridad y ajuste de la Comisión Europea y del Fondo Monetario Internacional ) FMI,  y la injusticia que supone que la crisis económica estén pagándola los sectores más débiles de la sociedad, los más desfavorecidos y los que menos responsabilidad tienen en los peligros que amenazan el actual estado de bienestar.

Lo que en principio, a través de las redes sociales, tuvieron un marcado carácter nacional (la llamada “Spanish Revolution”) se ha extendido a otras capitales europeas como Atenas donde se han exhibido los mismos eslóganes que en España o, como en Turquía en la jornada electoral en la que salió reelegido el primer ministro Erdogan.

De esta forma, la espontaneidad del Movimiento 15 M (15 de Mayo), que en algunos momentos ha sido manipulado por otros movimientos cercanos a os antisistemas y a influyentes grupos “Okupas”, parece e que ha encontrado una canalización popular con este tipo de marchas que ha partido esta semana de Valencia pero que se repetirá desde distintos puntos de España, desde Cádiz a Barcelona, de la Coruña a Bilbao para confluir en Madrid el próximo 23 de julio.

Para los dos principales partidos políticos, el PSOE y el PP hacia los que se dirigen todos los reproches, esta movilización ciudadana a nivel nacional es lo más preocupante que puede hacer un Movimiento al que, por lo menos, desde la izquierda, desde el partido socialista y desde Izquierda Unida, han querido acercarse sin ningún resultado. Al ser un movimiento asambleario, aclarecer de portavoces, al dejar todas sus decisiones importantes a la Asamblea, no se ha podido establecer ningún tipo de vinculación entre quienes como políticos se consideran maltratados porque no todos los políticos son iguales y los que están convencidos de que todos los partidos son iguales

“PSOE, PP la misma muerda es” ha sido el grito de guerra de tordas las manifestaciones en las calles y las plazas de España) y que están más cerca de los intereses de los poderosos, especialmente de la Banca, la principal causante de la actual crisis, que de los que han sido los más perjudicados por las medidas más impopulares e injustas.

Quienes pensaron que el Movimiento 15M era un Movimiento puramente coyuntural que se disolvería tras las elecciones del pasado mes de mayo, se equivocaron. Se trata de un Movimiento que irá adquiriendo más y más fuerza, que no tendrá más remedio que encontrar algún tipo de canalización y que si hasta ahora, todos los contactos que ha habido con los partidos políticos de forma indirecta y confusa porque nadie representa a nadie, en el futuro muchas de sus propuestas, especialmente las más razonables como la regeneración de la democracia, la ética en los partidos políticos, la reforma electoral, la lucha contra la corrupción tendrán que ser integradas en los distintos programas electorales.

Por lo pronto parte de sus pronunciamientos, especialmente los que tienen una base de reivindicación ética, han sido tenidos en cuenta en varias intervenciones parlamentarias en el Congreso de los Diputados aunque todos han reivindicado el papel de los políticos, la mayoría de los cuales ejercen su labor dentro de una entrega y una honestidad fuera de toda sospecha.

Frente al Partido Popular que ha manifestado todo tipo de reticencias ante el Movimiento 15 M por el recelo a que se vuelva en su contra a partir del año que viene, cuando previsiblemente lleguen al poder y se conviertan en un elemento dinamizador de las protestas en la calle, el PSOE, Izquierda Unida e, incluso UPyD (Unión Progreso y Democracia), han hecho gestos de comprensión ante algunas de sus peticiones.

Por parte de los socialistas, el propio Rubalcaba y el dirigente madrileño Tomás Gómez, han hecho una clara apuesta por quienes piensan que están en la órbita de la izquierda, algo discutible ya que hasta han rechazado los gestos de Cayo Lara, el coordinador de Izquierda Unida, cuando se ha querido sumar a sus actos de protesta.