Quiénes son los del 15-M

Un mes después del nacimiento de lo que fue el Movimiento 15-M, el Movimiento ha entrado en crisis, mientras se intenta aclarar lo sucedido con el virtual “secuestro” el miércoles del Parlamento catalán, los insultos a sus representantes políticos, las agresiones a quienes han sido elegidos democráticamente en las urnas, y los graves incidentes que han provocado la intervención de la fiscalía para delimitar responsabilidades.

Aunque los máximos responsables del Movimiento 15-M y de “Democracia Real, ya” han condenado los graves sucesos de Barcelona, protagonizado, sobre todo, por integrantes de organizaciones antisistemas que tienen una gran fuerza en Cataluña, la realidad es que el gran peligro es que este tipo de organizaciones radicales lleguen a fagocitar al Movimiento de los llamados “indignados”, algo que ya sucedió en los últimos días en la llamada acampada de Sol.

Según cálculos de los Mossos d’Esquadra de Catalunya, solamente en la ciudad Condal, son varias centenares los antisistemas que han participado en numerosas manifestaciones que han terminado en graves incidentes, y que son la punta de un gran iceberg que se ha extendido por toda Cataluña especialmente durante el mandado en la consejera de Interior de Joan Saura, un simpatizante de este tipo de colectivos que han hecho de la violencia su principal arma de protesta, y a los que no aplico la ley con la eficacia debida.

Su influencia es tal que provocó uno de los mayores despliegues de seguridad que ha conocido Cataluña en el año 2002 cuando Barcelona acogió una cumbre de Jefes de Estado de la Unión Europea.

Cuatro años más tarde, en octubre de 2006, tuvo que suspenderse una Cumbre de Ministros de Vivienda de la Unión Europea porque la Delegación del Gobierno catalana anunció que no podía garantizar la seguridad de la Cumbre ministerial, ante la agresividad de los antisistemas y “okupas”.

Nada que ver con los integrantes del Movimiento 15-M que si de algo pecan es de ingenuidad, de un cierto espíritu hippy, y de un idealismo a veces incompatible con la injusta sociedad en la que les ha tocado vivir.

Somos gente normal y corriente, han escrito en el manifiesto. Somos como vosotros: nos levantamos por la mañana para estudiar, trabajar, tenemos familias y amigos. Somos los que todos los días trabajan para un futuro mejor para todos. Algunos de nosotros somos más progresistas, otros más conservadores. Unos son más religiosos, otros no. Unos se definen políticamente, otros son apolíticos. Pero todos estamos preocupados e indignados con la escena política de hoy, el sistema económico y la vida social. Con la corrupción del mundo de la política, los negocios, la banca. Con la impotencia de un ciudadano normal. Esta situación nos daña todos los días…

Reclaman el derecho a vivir, trabajar, tener acceso a cultura, protección sanitaria, educación, participación en la política, desarrollo individual ilimitado, a vida sana y feliz.

La mayoría de los ciudadanos son nada más que engranajes en la máquina que hace enriquecerse a la minoría que ni siquiera conoce nuestras necesidades. Somos unidades anónimas, sin embargo, sin nosotros este sistema no funcionaría, porque somos nosotros los que empujan el mundo hacia adelanten. Es necesaria una Revolución Ética.

Reconocimos que el capital tiene un valor supremo sobre la vida humana. Ha llegado el momento para que el capital sirva a la gente. Somos personas, no productos…