ZP, Rubalcaba, Chacón y otros chicos del montón…

Si quedaba alguna duda de que la renuncia de la ministra Chacón a presentarse como candidata a las primarias socialistas, no fue una renuncia espontánea y, sobre todo, voluntaria. La foto de ella junto a Rubalcaba en el Comité Federal del PSOE del pasado fin de semana durante el cual, codo con codo, en ningún momento tuvieron el menor gesto de complicidad y apenas se dirigieron la palabra, es la prueba palpable de la lucha por el poder que ha vívido el PSOE desde el hundimiento electoral el pasado 22 de mayo.

Ante una Chacón que parecía estar asistiendo a un entierro con la cara desencajada y la mirada perdida, el presidente del Gobierno proponía la candidatura de Rubalcaba a la sucesión en unas “primarias”  de la que solo se conserva el nombre porque se recurre como en el PP al nombramiento a dedo.

De esta forma Zapatero, después de convencer a Carme Chacón para que no presentara  su candidatura que, además tenía escasas posibilidades de prosperar, salvaba su puesto de secretario general del partido desde el que va a condicionar todo lo que quiera hacer Rubalcaba, evitaba la convocatoria de un Congreso extraordinario, seguía sin asumir ningún tipo de responsabilidad en la derrota histórica de las autonómicas y municipales, y ganaba tiempo para intentar agotar la legislatura.

Por el contrario Zapatero ha cerrado en falso un Comité Federal que ha estado a punto de sublevarse contra su forma de actuar  y ha creado una bicefalia que generará todo tipo de tensiones a la hora de hacer las listas electorales, de tomar decisiones políticas en los meses próximos e incluso en el momento de redactar el programa electoral.

La elección por unanimidad  de Rubalcaba  (que en ningún momento de su discurso “Yo quiero” frente al de Chacón ”Yo quería” ha citado a la Ministra de Defensa) cierra, a su vez, dos días convulsos de peleas internas, de movimientos estratégicos, de presiones, de negociaciones entre bambalinas, cuyos objetivos finales, en el caso de que el Comité Federal del partido se hubiera decidido por la convocatoria de un Congreso extraordinario (que hubiera sido  la vía más coherente  a la vista del desastre electoral del 22 de mayo y de las responsabilidades políticas que llevaba consigo la derrota), eran la figura del secretario general Jose Luis Rodríguez Zapatero y de la actual dirección.

Desbordado por esa propuesta de Congreso extraordinario presentada  por el lehendakari vasco Patxi López,  que pasaba por su cese al frente del partido sin esperar el Congreso a celebrar después de las generales, Zapatero que durante estos meses había designado de hecho al sucesor,  nombrando copresidente del Gobierno a Rubalcaba, aunque había estado apoyando y estimulando  la candidatura de su ministra de Defensa, Carme Chacón,  que era su verdadera alternativa, decidía pedirla que no se presentase a las primarias frente a Rubalcaba.

Era la cabeza que tenía que cortar para seguir él en la secretaria general del partido e intentar (probablemente no lo va a poder conseguir) agotar la legislatura.

Chacón no solo era la candidata oculta del Presidente  sino la de su círculo mediático más íntimo. Esa tribu que está formada por la cadena de televisión La Sexta y su consejero delegado José Miguel Contreras, por el  periódico Publico y Mediapro y  por su fundador  Jaume Roures y, por   todos los que han sido colocados por influencia de La Moncloa en puestos claves de los aledaños de los medios y de la comunicación,  como Javier de Paz, antiguo responsable de las Juventudes Socialistas y hoy consejero de Telefónica y  Presidente de Atento.

En el fondo la batalla por la sucesión, ha sido  la prolongación de la guerra  del fútbol  por otros medios, entre Prisa, que  ha apoyado incondicionalmente a Pérez Rubalcaba y la productora  Mediapro y la Sexta,  que han sido unos de los grandes beneficiados por la creación de nuevos canales de televisión.

“Zapatero entrega el mando a Rubalcaba” titulaba con frialdad El País, después de la victoria. “El líder del PSOE incumple su promesa de ser neutral: Zapatero propone a Rubalcaba como candidato”, le respondía Público, tras la derrota. La victoria de Rubalcaba era también, parodiando a Almodóvar que parece haber escrito el guión esta autentica comedia de enredo, la  derrota de ZP, Chacón y, otros chicos del montón…