“¡Chacón-Rubalcaba: Camino libre para el vicepresidente!”

La ministra de Defensa Carmen Chacón, ha decidido no presentarse a las primarias socialistas que tienen que elegir al candidato sucesor de Rodríguez Zapatero a las próximas generales, frente al vicepresidente y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, de acuerdo con las presiones que ha venido recibiendo estos últimos días y cuyo desencadenante final ha sido la decisión del lehendakari vasco Patxi López de solicitar un Congreso extraordinario del partido para la salida de Zapatero como secretario general del PSOE.

Para Chacón, la propuesta de López y la tensión interna que está viviendo el partido y que está poniendo, en riesgo, según ella (¿Qué significa esto?) la estabilidad del Gobierno, la unidad del partido y, sobre todo, el futuro del propio Zapatero al que se empieza a señalar como el principal culpable de la debacle electoral del PSOE del pasado domingo, han sido determinantes en su decisión de dejar libre el camino a Rubalcaba para que pueda concurrir a unas primarias, aunque, al final no se sabe si ha sido forzada por Zapatero a tomar esa decisión, para influir en lo que se vote el sábado en el Comité Federal del Partido.

Una votación que Zapatero quiere dejar reducida a unas primarias y que un amplio sector del partido pretende forzar la convocatoria de un Congreso extraordinario que termine con el mandato de Zapatero como secretario general y con la dirección que llegó con él, en el año 2000.

El presidente del Gobierno va a intentar este viernes desmontar lo que él cree que es una “conspiración” para quitarle de secretario general del partido, tras el fracaso electoral del pasado domingo cuyo principal causante aunque se niegue a reconocerlo es precisamente él.

Un fracaso que quiere solventar con la convocatoria de unas “primarias” para elegir a la persona que tiene que sucederle como candidato a las próximas generales, quedándose él, de presidente del Gobierno y de secretario general del partido, hasta las elecciones generales de marzo del año que viene con todo lo que eso significa de condicionamiento para su sucesor.

Temeroso de que la propuesta del lehendakari vasco Patxi López de convocar un Congreso extraordinario para elegir a un nuevo secretario general y una nueva dirección, pueda salir aprobada en el Comité Federal del sábado, Zapatero, después de haber hablado telefónicamente con casi todos varias veces, y tras dar el visto bueno a la decisión tomada por Carmen Chacón de no concurrir a las primarias, y facilitar el camino de Rubalcaba, ha convocado a los “barones” para este viernes en un último momento de convencerles de que tienen que decidirse por unas “primarias” , y no, por un Congreso extraordinario, a pesar de que él no fue elegido en unas primarias sino en un Congreso extraordinario y que el Congreso es la salida más lógica, y más coherente, la luz del gran fracaso electoral del 22 de mayo por el que, hasta ahora, nadie dentro de la dirección del partido está dispuesto a pagar el correspondiente precio político.

La reunión de hoy se celebra no solo en un ambiente de tensión y nerviosismo sino, incluso de pánico especialmente dentro del grupo parlamentario socialista donde una de las principales preocupaciones es saber quién y cómo, se van a elaborar las próximas listas electorales

A ese ambiente enrarecido hay que sumar las maniobras de intoxicación mediática sobre supuestas “conspiraciones” y “golpes de estado” y los movimientos de los socialistas históricos que, en torno a Felipe González, temen que de las primarias salga un candidato que empeore incluso a Zapatero. Por lo menos la retirada de Chacón ha tranquilizado a muchos que temían el inicio de otro periodo muy parecido al que Zapatero inició en el año 2000.