22-M: Alarma socialista y triunfalismo popular

A cuatro días de la jornada de reflexión de las elecciones autonómicas y municipales de este domingo, no hay ningún dato que indique que puedan producirse variaciones fundamentales a las encuestas que gran parte de los medios informativos (El País, El Mundo, ABC, La Razón y varios periódicos regionales) han publicado este domingo, el último día que la legislación lo permite, y que confirman las expectativas de “cambio” que vienen anunciando Mariano Rajoy y el Partido Popular.

Todos los sondeos coinciden en  que los socialistas, en estado de verdadera alarma pierden, si no todo, casi todo el poder autonómico (un poder  que siempre ha servido de punto de apoyo para unas elecciones generales) y  gran parte del poder municipal, especialmente en ciudades emblemáticas de Andalucía y de Cataluña,  donde desde la llegada de la democracia, ha sido el PSOE el, partido gobernante.

De todas las encuestas  hechas públicas este domingo, se deduce que,  aunque todavía existe un 20% de indecisos  a los que está intentando movilizar el PSOE con un mensaje que no está calando en el electorado  -el miedo a la derecha-, está pesando más el deseo de proporcionar un voto de castigo al Gobierno central por la situación política y económica del país que el interés por elegir diputados autonómicos, concejales y alcaldes que poco pueden hacer con unos Ayuntamientos endeudados y un complicado futuro económico y con unas Autonomías , igualmente endeudadas y acusadas de ser una de las causantes del gran déficit publico que la Unión Europea nos presiona mas y mas por eliminar con más y más ajustes, más reformas y más austeridad.

El electorado parece haber dado la espalda a los dos eslóganes y mensajes  electorales de los dos grandes partidos (“Centrados en ti” del PP y ” El 22 de mayo no se trata de arreglar el mundo, se trata de arreglar TU mundo” del PSOE) y está más interesado, a pesar de todos los intentos de los socialistas,  en dar un voto de castigo a Zapatero y a su Gobierno que  a cualquier otra cosa, como si, efectivamente, estuviésemos en un ensayo de las generales o en un referéndum previo para que se adelanten esas generales y no en unas locales y autonómicas.

De todas formas, lo que dibujan todos los sondeos  y estudios, ante un creciente ambiente de triunfo popular, es un autentico “vuelco político”, mucho más acentuado que el que hubo en las autonómicas y municipales de 1995,  que sirvieron de prologo a las elecciones generales que gano José María Aznar en el año 1996 frente a Felipe González, las de la “amarga victoria” para el PP y las de la “”dulce derrota del PSOE”  para el  PSOE.

En esta ocasión, los sondeos dibujan un panorama para los  socialistas al borde de la catástrofe, hasta el punto que solo pueden quedarse con la  autonomía extremeña si Izquierda Unida logra entrar en el parlamento regional  y con Aragón si hay posibilidad de pacto de la nueva candidata que substituye al histórico Marcelino Iglesias, Eva Almunia, con Izquierda Unida, la Chunta Aragonesista o el Partido Aragonés Regionalista (PAR).

El resto de las autonomías se las lleva el Partido Popular, incluida  probablemente, la de Castilla-La Mancha, considerada la prueba de fuego de la gran batalla entre socialistas y populares y que  El País adjudica a Cospedal que le sacaría a Barreda una diferencia de hasta siete diputados, mientras El Mundo cree detectar una cierta recuperación de Barreda, en el tramo final de la campaña con lo que la derrota socialista, tendría algún consuelo.

Lo más sorprendente es que el Partido Popular aumenta su mayoría absoluta allí donde gobierna, a pesar de los casos de corrupción como en la Comunidad Valenciana, que recupera el poder en Baleares a pesar de los numerosos escándalos del gobierno de Jaume Matas, y que aumenta su  poder en la Comunidad Murciana, en Madrid,  Castilla-León,  y La Rioja, comunidades que junto a Galicia, forman parte del principal núcleo de poder del Partido.

 

Para el PP la gran decepción puede ser Asturias donde  Álvarez -Cascos, que ahora empiezan a reconocer que  debería haber sido el candidato natural del partido y no la desconocida Isabel Pérez Espinosa, va a ser decisivo si los populares quieren  recuperar el poder.

Y ¡ojo!, gran sorpresa de Bildu que puede  convertirse en la segunda fuerza política del País Vasco en número de concejales, superando la suma de los ediles del PP y del PSOE.