Vuelve el miedo al contagio

Después de un corto periodo de tranquilidad el miedo al “contagio” (“los problemas griegos sitúan a España en el centro de atención, y se podría revivir los temores de que la crisis de la Deuda se propague a España”, sostiene el “Financial Times”) ha vuelto a los mercados, mientras en Bruselas se discute la posibilidad de un segundo rescate a Grecia por un valor cercano a los sesenta mil millones de euros y Atenas anuncia que está buscando ayuda crediticia para pagar deudas de 2012 y 2013, con lo que se especula con la necesidad de una quita (que pagarían, sobre todo los bancos alemanes y franceses) una nueva renegociación de los tipos de interés o un aumento de los plazos.

Cuando España, después de la aprobación de un durísimo plan de ajuste que le costará al PSOE el poder municipal, autonómico y el gobierno en las elecciones del mes de mayo y en las generales del año que viene, había perdido el miedo al contagio y creía sentirse a salvo, el rescate portugués, la grave situación griega que tiene que acudir a una segunda ayuda después de recibir una primera de 110.000 millones de euros, y la negativa de Finlandia e Inglaterra a participar en nuevos rescates, ha complicado la situación de tal modo que vuelve a hablarse, entre los más pesimistas de un nuevo contagio, al tiempo que no se descarta nuevos recortes y nuevas medidas de austeridad.

Entre los más pesimistas, Nouriel Roubini, el “gurú” económico que primero anunció la gran crisis económica mundial que estamos viviendo, acaba de afirmar sobre la situación que atraviesa España que los mercados en general, están siendo “probablemente condescendientes” con nuestro país a la hora de valorar las posibilidades que tiene a la hora de enfrentarse a nuevos problemas económicos.

El pálpito de la situación lo da la gran prensa económica europea que sigue especulando con la salida de Grecia del euro para recuperar la productividad que necesita para hacer frente a su dramática situación económica y social, algo que, en Bruselas todos descartan a menos que se produzca ese efecto “contagio” en lo que es la cuarta economía de la eurozona, España, considerada una ficha clave del dominó de tal forma que si España cae y necesita créditos de rescate, toda el proyecto de la euro zona podría estar amenazado.

Los mercados financieros creen que un impago o reestructuración griega no minarán los sentimientos en la eurozona si se fija un plan claro. De hecho, los mercados esperan que Grecia tenga que reestructurar sus deudas porque su economía está paralizada y sus niveles de deuda son demasiado elevados.

Y, en la claridad de los planes de rescate está la clave ya que están basados en un duro ajuste fiscal y en un coste de los créditos de rescate que Grecia no ha podido superar y que probablemente tampoco lo logren ni Irlanda ni el vecino Portugal.

De ahí la crisis de la Deuda que continuará, que tendrá que ser reconducida en Grecia para que no haya contagio ni en España ni en Italia, pero que, inevitablemente, seguirá a afectando a nuestro país, a pesar de que el presidente del Gobierno anunció solemnemente en septiembre del año pasado en Nueva York ante el consejo editorial del “The Wall Street Journal”, el final de la crisis de la Deuda en la zona euro y en España.