Bildu: la polémica de la ilegalización

Con reticencias de importantes dirigentes del partido socialista de Euskadi entre ellos el Alcalde de San Sebastián Odón Elorza y el propio lehendakari Paxti López y con el aplauso de la secretaria general del Partido Popular María Dolores de Cospedal que había apostado, en contra del criterio de Federico Trillo, por la ilegalización de la coalición, el abogado del estado ha presentado dos demandas ante la Sala 61 del Supremo exigiendo la ilegalización de las 254 candidaturas de “Bildu” y de 16 agrupaciones electorales en las que aparecen miembros de la llamada izquierda abertzale ligados a Batasuna.

La impugnación de candidaturas se produce tras el acuerdo alcanzado por el vicepresidente del Gobierno Pérez Rubalcaba y el portavoz de Justicia del Partido Popular Federico Trillo, acuerdo que quiso boicotear, en cierto modo, Cospedal con el argumento de que había que pedir la ilegalización no de las listas, sino de la coalición, algo probablemente que no hubiera admitido el Tribunal Supremo ya que según la Ley de Partidos solo se pueden ilegalizar formaciones políticas y no coaliciones electorales, formadas además como en este caso por partido perfectamente legales como Eusko Alkartasuna (EA) el partido fundado por Carlos Garaicoechea y Alternatiba una escisión del antiguo partido comunista vasco.

En este caso, las demandas presentadas se basan en una amplia documentación recogida por los distintos cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado (cinco informes de la Policía Nacional, tres de los servicios de información de la Guardia Civil, uno de la Policía Autónoma vasca y otro de la Policía Foral de Navarra) y en grabaciones de conversaciones telefónicas en las que presos de Batasuna y alcaldes cercanos a las posiciones de la izquierda abertzale y de la ilegalizada ANV (Acción Nacionalista Vasca) hablan de una estrategia perfectamente diseñada por la que se considera brazo político de ETA para entrar en unas listas que están claramente contaminadas

Pese a que son tres fuerzas las que forman parte de la Coalición Bildu (EA, Alternatiba y las listas elaboradas por dirigentes de Batasuna), la presencia de los independientes “abertzale” (y es la tesis que mantiene el propio fiscal general del Estado Cándido Conde Pumpido) contamina toda la coalición porque “solo responde al deseo de Batasuna de presentarse a las elecciones y saltarse la sentencia de ilegalización del Supremo de Sortu”.

Ahora, la decisión está en manos del Tribunal Supremo que, según se desprende de la sentencia que en su momento emitió sobre la ilegalización de “Sortu”, está dividido en dos bloques (nueve y siete) sobre la oportunidad de una medida contra un partido que ha hecho esfuerzos por separarse de ETA, por rechazar la violencia y por ajustarse, estrictamente, a la letra de la Ley de Partidos

Mientras tanto, el sector más duro del PP, con Cospedal a la cabeza continua pidiendo la ilegalización de la coalición, siguiendo la doctrina marcada por el ex presidente José María Aznar que, en un mitin en Salamanca ha insistido en que no basta con impugnar las candidaturas, sino que también debe hacerse con la colación porque “para derrotar a ETA no puede haber una parte legal, dentro de las Instituciones y otra ilegal”.